Algo sucede en el mundo de los cuentos de hadas que las historias se han vuelto locas. Los ogros rescatan princesas y se casan con ellas; los príncipes son tan vanidosos como malvados y podría hacer cualquier cosa con tal de ser reyes; las hadas madrinas están hambrientas de poder y comida chatarra, y las princesas dejaron de ser las típicas damiselas en desgracia para aprender artes marciales y dejar nocaut a quien intente propasarse con ellas.
Aunque, viéndolo bien, algo no ha cambiado, y es que la culpa de todo la tiene un ogro: Shrek.
Desde el estreno de la primera película del famoso monstruo verde, en el 2001, la forma en que el mundo ve los cuentos de hadas ha dado un giro de 180 grados. Los finales felices no son algo garantizado, pero nadie parece ofendido por ello.
El gato con botas es ahora un romántico empedernido, Pinocho usa ropa interior de mujer y el lobo feroz se la pasa de cama en cama vestido con la bata de la abuelita… Los cambios en los tradicionales personajes de cuentos saltaron a la vista en las secuelas Shrek 2 , estrenada en el 2004, y en Shrek Tercero , que vio la luz hace unos días; sin embargo, el público ha respondido a butacas llenas.
El origen de tanto cambio en la tierra de las hadas se dio en 1990, cuando el dibujante estadounidense William Steig publicó el más famoso de sus libros infantiles: Shrek! El escritor cuenta las aventuras de un monstruo verde en una publicación de diez páginas, cuyos derechos de autor vendería cinco años después a los estudios DreamWorks para llevarlas al cine.
Ya en la pantalla grande, Shrek desarticula la estructura que es clásica en los cuentos de hadas, con caballeros, reyes incorruptos, princesas desvalidas, escuderos valientes y villanos empedernidos; mientras hace gala de un humorístico trato de los personajes tradicionales de los cuentos de hadas.
“ Shrek se basa en todos los cuentos de hadas con los que hemos crecido y se divierte volviendo todas esas convenciones del revés. Nada es sagrado, nos mofamos de todos los cuentos. Estos personajes están maduros para la parodia porque forman parte de la conciencia universal”, afirma el productor Aron Warner.
Pero, como todas las fábulas, esta también tiene una moraleja: “las cosas no siempre son lo que parecen”. Y esa es una parte del exitoso encanto que ha tenido el gigante verde.
Carisma y humor
Para el director Chris Miller y algunos actores, el carisma que tiene Shrek es que, a pesar de ser el más fuerte, siempre se ve a sí mismo como alguien vulnerable.
“Te hace pensar que incluso los grandes ogros tiene problemas de autoestima. En la primera dice: ‘Soy un ogro y no puedo enamorarme’. En la segunda dice: ‘Soy un ogro y no me puedo casar’. Y en la tercera: ‘Soy un ogro y no puedo ser rey’. Eso le da unidad a las tres películas, retrata a un líder poderoso pero sensible”, dice el actor Mike Myers, la voz de Shrek en su versión original.
“Si Shrek no es un ogro, entonces ¿qué es? Es un héroe. El problema es que a veces nuestra percepción de los héroes o de los santos es superficial. Creemos que el vencedor de los dragones lo tiene todo fácil: nació fuerte y valiente y ya. No sabemos de las luchas interiores, y veces son las más difíciles”, afirma el filósofo español Ángel Pérez Martínez.
Después de Shrek , los cuentos que antes estaban dirigidos a niños, gustan ahora también a los adultos. El secreto ha estado en combinar los diálogos mordaces y los guiños culturales que hacen reír al público mayor y enternecen a los más pequeños.
De hecho, las decenas de parodias que contienen los filmes son, quizá, el gancho más fuerte para cautivar a los adultos.
Por ejemplo, el mundo de hadas creado por DreamWorks tiene su propia versión de Disneylandia (el reino de Duloc), Burger King (Burger Prince) y las cafeterías Starbucks (Farbucks); así como de la revista Sport Illustrated (Pork Illustrated); y la serie televisiva COPS (KNIGHTS).
El cine es también una fuente de inspiración y en las tres partes de Shrek pueden verse escenas que remiten a filmes como El Rey León , Spider Man , Alien , El Zorro , Misión Imposible , Godzilla y El Señor de los Anillos .
Mundo mágico
En los estudios PDI/DreamWorks SKG, en Redwood, junto a San Francisco, California (Estados Unidos), más de 400 personas tardan años cocinando el futuro del ogro más famoso del mundo.
Ahí se alimentan en restaurantes poco ortodoxos, con cantidades industriales de café y Coca-Cola, futbolines, mesas de pimpón y publicaciones ficticias en las que se acusa al Gato con Botas de promiscuo y a los Tres Cerditos de obscenos.
Todo eso es una forma de relajar y estimular a los empleados de los estudios de Steven Spielberg, David Geffen y Jeffrey Katzenberg, durante la producción de las películas.
Ahí predominan las caras jóvenes: diseñadores con menos de 30 años y casi una década de experiencia en el negocio son quienes dan vida a Shrek usando tecnologías cada día más modernas.
“Hemos dado pasos de gigante desde la primera entrega. Ahora el hardware es mucho más rápido, hemos perfeccionado el software , los personajes están más definidos”, contó el jefe de fotografía de la película, Nick Walker, al diario español El País .
Y el esfuerzo parece haber valido la pena. Shrek ganó el Oscar a la mejor película de su género y fue candidata a la mejor guión adaptado, mientras que Shrek 2 fue el filme de animación de mayor recaudación de la historia ($920 millones).
Entre sus logros, está el haber contribuido a estimular una sana competencia en el mercado de la animación digital. Tanto así, que la gente de DreamsWorks no se duerme en sus laureles y ya Jeffrey Katzenberg anunció en un diario australiano que Shrek 4 y Shrek 5 verán la luz en el 2010 y 2013, respectivamente.