De estar en el diccionario, Elena Umaña y Kalúa aparecerían como sinónimos. De ahí que, aunque se separaron por un tiempo, era de esperarse que sus caminos volvieran a cruzarse.
La popular intérprete es, de nuevo, la voz e imagen del grupo, por mucho uno de los más pegados del chiqui-chiqui criollo. Y si bien su experiencia como solista fue muy satisfactoria, Elena no tuvo reparos en volver a la casa que había dejado tiempo atrás.
Con su regreso, Kalúa apunta a retomar la posición de privilegio entre los bailadores ticos que por años fue de su exclusividad.
Cambios. De la mano de Elena fue que Kalúa se hizo grande. La popularidad de la agrupación de cumbia y tex-mex creció a tal punto que pronto su propietario, Henry Moya (esposo de Elena), se convirtió en la cabeza de la Corporación Kalúa, firma que lanzó con igual éxito a Calle 8 y La Marka.
Tras pegar bombazos como Chambacú y Querida socia , Elena decidió , a inicios del 2003, dejar a Kalúa, primero por su maternidad y luego por sus deseos de convertirse en solista.
Mientras tanto, la vacante tras el micrófono del grupo fue tomada por la sancarleña Sabrina Alpízar, quien resultó ganadora en un concurso en el que 1.500 jóvenes aspiraron a suplir a Elena.
Sabrina duró poco a bordo y pronto fue sustituida por Marilyn Murillo, quien se mantuvo al frente de la agrupación hasta hace cerca de un mes, cuando dejó la banda en medio de un polvorín.
Consultado ayer vía telefónica desde Nueva Jersey, Estados Unidos, Moya dijo que con Murillo no hubo mayores dificultades, sino que simplemente el público extrañaba a Elena.
"Con Marilyn trabajamos bien, pero la gente nos seguía diciendo que Kalúa no era lo mismo sin Elena, lo cual se entiende pues ella grabó los primeros cinco discos del grupo y con ella fue que alcanzó el éxito", explicó el empresario.
La inesperada salida de Sabrina terminó por completar el panorama y Henry le planteó a Elena la posibilidad de volver a un puesto que, en realidad, siempre fue de ella.
"Acepto". A Elena la idea de regresar a Kalúa la tomó por sorpresa, en vista de que ya se había acostumbrado a otro trajín, con presentaciones esporádicas, muchas fuera del país. Aún así, Moya no tuvo que insistirle mucho para volver al puesto que le valió el calificativo de la "Selena tica".
El primer trabajo fue acompañar a Kalúa en su actual gira por Estados Unidos, que durante las últimas semanas ha tenido al grupo en promoción por Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Virginia.
La intérprete volverá mañana al país para preparar su regreso formal, lo que se espera ocurra dentro de un mes. Mientras tanto Kalúa no parará y, según explicó Moya, una cantante sustituta acompañará a la agrupación mientras Umaña se reincorpora del todo.
Aunque su vuelta a Kalúa es definitiva, Elena no renunciará tampoco a su carrera de solista, sino que combinará ambas facetas: aquí con la agrupación y en el extranjero en solitario.
Ahora es cuestión de tiempo para que Elena vuelva al sombrero de lentejuelas y su tradicional "Y otra vez... ¡Kalúa!".