Barcelona (España), 6 sep (EFE).- El cineasta estadounidense Woody Allen comparó hoy las relaciones de pareja con el conflicto árabe-israelí: "como un matrimonio -dijo- en el que los dos son maravillosos por separado, pero juntos se convierten en seres horribles capaces de hacer mucho daño y generar mucho dolor".
Allen compareció ante la prensa en la ciudad española de Barcelona para presentar su última película, "Anything Else", en la que se adentra de nuevo en las complejidades de estas relaciones.
"Las relaciones de pareja siempre ha sido un tema central para mí. Algo nada original porque también lo ha sido para muchos escritores desde la Grecia Clásica hasta el cine español contemporáneo pasando por la literatura rusa y francesa de todos los tiempos", afirmó el cineasta neoyorquino, de 67 años.
En el filme, que en España se ha titulado "Todo lo demás" y se estrenará en diciembre próximo, el joven actor Jason Biggs protagoniza a un joven inteligente, leal y algo cobarde, incapaz de salir del agujero en el que se encuentra a consecuencia de la inconstancia emocional de su novia, interpretada por Cristina Ricci.
El propio Allen encarna a un personaje secundario pero esencial en la trama del filme, que se convierte en consejero de Biggs en temas sentimentales y existenciales.
Este triángulo da lugar a una sucesión de diálogos en los que Allen da rienda suelta a su punzante sentido del humor.
El personaje que interpreta Woody Allen es un lúcido paranoico, que da sabios consejos, excepto cuando se deja llevar por su obsesión por las actitudes fascistas de su entorno y saca a relucir su lado violento.
Esta violencia, poco habitual en el cine de Allen, no responde a la situación actual de Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, aseguró el propio cineasta.
"Las preocupaciones del personaje son existencialistas, no sólo políticas -explicó el director-; esta obsesionado por la amenaza del fascismo, por las dificultades en las relaciones entre hombres y mujeres y por las amenazas constantes. En época de guerra sería un héroe dispuesto a luchar por lo que cree justo, pero en el Nueva York actual es un paranoico".
A pesar de que Allen no ha querido reflejar en su película el momento político que vive Estados Unidos, el realizador sí dedicó unas palabras al gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que definió como "incompetente, arrogante e inepto".
"Muchos americanos estamos esperando ansiosamente que lleguen las próximas elecciones para poder votar al otro partido", dijo Allen y añadió que Bush no ha sido capaz de conducir la posguerra en Irak.
El cineasta reconoció que Nueva York sigue siendo su ciudad preferida y que le cuesta trabajar fuera de esa metrópolis porque "hay pocas ciudades donde me vea capaz de vivir una temporada".
Entre estas ciudades está Barcelona, que el director ya ha visitado cinco veces y ha elegido en tres ocasiones para la presentación europea de sus películas.
Esta admiración por la capital de la región española de Cataluña le ha llevado a barajar la idea de rodar en ella porque, como dijo, se lo han propuesto varias veces y desea "pasar una temporada" en Barcelona.
Woody Allen tiene previsto pasar tres días en Barcelona, "que en algunos aspectos es incluso más sofisticada que Nueva York", y esta noche ofrecerá un concierto con su banda de jazz.
La música es otra de sus pasiones y en "Todo lo demás" incluye algunos de sus temas preferidos de la estadounidense Billy Hollyday, "una poetisa que dedicó su obra a las complicadas relaciones de pareja". EFE
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