El talentoso merenguero dominicano Wilfrido Vargas abrió recientemente las oficinas centrales de su nuevo sello disquero, Palma Music, en uno de los barrios más exclusivos de Miami.
Vargas también tiene oficinas en Nueva York, San Juan y Santo Domingo, agregó. "Hace un par de semanas que estamos en esta oficina", dijo su hermano Juan, quien es socio de Wilfrido en la empresa disquera que no sólo lo tendrá a él entre sus artistas, sino que también pronto grabarán con las nuevas Chicas del Can. "No vamos a tener a Wilfrido como nuestro único artista", dijo Juan en la flamante sede central de Palma Music, en el sector miamense de Coral Gables. Agregó que "esta es una empresa comercial, y como tal abrirá las puertas a otros intérpretes".
Desde ya, Palma Records tiene en el mercado grabaciones de Chery X y de Los Intocables, grupo del nuevo ritmo llamado merenhouse que acompaña justamente a Wilfrido en uno de los cortes de su nueva producción, Wilfrido Vargas hoy.
En Candela bestial, el primer sencillo que promovió su disquera del álbum, Vargas volvió a ponerse a la vanguardia de la música latina interpretando el ritmo que está bailando la juventud de hoy que mezcla el merengue con el rap, el reggae y el rock.
"Mantenerse en la preferencia del público requiere de una perfecta y absoluta sintonía entre el artista y el gusto de la generación presente", explicó Wilfrido en el libro de lujo que acompaña al disco compacto, el que tiene las letras de todos los temas y los datos técnicos correspondientes.
A sus 48 años, Wilfrido Vargas tiene entre sus logros el haber internacionalizado el merengue desde principios de la década de 1980, cuando la música típica dominicana traspasó los mercados tradicionales con El africano y su pícara pregunta: ¿Qué será lo que quiere el negro?