De niño, cuando apenas aprendía a caminar, Whayne Wilson pasaba horas en el corredor de su casa de Barrio Roosvelt, en Limón, viendo a sus hermanos jugar al futbol.
El deporte marcó desde siempre la vida de este limonense, que ayer falleció en el hospital Calderón Guardia víctima del accidente de tránsito que sufrió el sábado.
Pero Wilson era más que un futbolista. Trabajó en el muelle como estibador, procreó a cuatro hijas y estudió hasta segundo año de colegio, cuando el futbol terminó de reclutarlo definitivamente, por el resto de sus años. Murió a los 29.
Jugó más de una década en Primera División. Pero justo cuando atravesaba su mejor momento deportivo, las ilusiones de ir a un Mundial y de actuar en el exterior se estrellaron contra un camión en la carretera a Guápiles.
Permaneció en Cuidados Intensivos hasta que ayer a las 7:25 a. m.; simplemente no pudo más.
Su organismo colapsó por el fuerte impacto contra el cisterna. "No podríamos decir que murió por daños en un órgano en específico, sino que en general todos sus sistemas quedaron mal por el accidente", indicó el parte médico del doctor Daniel Rodríguez.
Aquel buen estudiante de la escuela Olimpia Trejos, aquel estibador que le robaba tiempo al trabajo para practicar futbol, había recorrido un largo camino en busca de su sueño.
Y lo estaba alcanzando. Desde el año pasado su nombre era habitual en las convocatorias de la Selección Mayor, asistió a una Copa América, a una Olimpiada, iba a jugar en el futbol de China...
Whayne era el compañero que siempre tenía en la chistera una broma o una frase de aliento, dependiendo de la ocasión, según recordaron quienes lo conocieron en el Brujas de Escazú..
Empedernido bailarín, estaba a punto de casarse con Corinna McKenzie, su compañera. Un hermano que vive en Nueva York, Estados Unidos, le había enviado un traje entero para que luciera sus mejores galas el gran día.
Sus restos permanecen desde anoche en la Funeraria Polini, en barrio don Bosco, San José.
El cuerpo será trasladado hoy a las 10 a. m. a Limón, donde continuará la vela en un lugar todavía no especificado. El funeral será el sábado a la 1 p. m., para dar tiempo a que cuatro de sus hermanos vuelvan de Estados Unidos.
La familia de Wilson recibirá una pensión, pues estaba asegurado ante la CCSS, según indicó el presidente del club Percy Chamberlain. Además, Brujas organizará una Copa en su honor, y los fondos serán para los parientes.