Hollywood ya "no ofrece roles interesantes" y muchos actores se ven obligados a buscar trabajo en el seno del cine independiente, afirmó ayerla combativa actriz estadounidense Sigourney Weaver al presentar en la Sección Oficial del Festival de San Sebastian A map of the world.
En este drama de amores, celos, amenazas e incomprensiones, ella interpreta el papel principal, el de una madre dura, fría, independiente, sincera consigo misma, que cae en desgracia al ser injustamente atacada de ofensas sexuales a niños de la escuela donde se desempeña como enfermera infantil.
"En Hollywood no hay roles interesantes para muchos de nosotros, pero hay muchas otras maneras de expresarse", indicó la actriz antes de subrayar que "este ha sido el papel más desafiante" de su carrera.
Este película, que constituye la opera prima del director Scott Elliot, marcó la quinta jornada del certamen, en la que también ingresó en competencia una fría obra de la estadounidense Nora Hoppe, The Crossing (coproducción Holanda-Alemania-Dinamarca), que provocó más silencios que comentarios por la lúgubre historia ofrecida, parca y de escaso contenido.
Nora Hoppe, nacida en Nueva York y radicada en Berlín, presentó una historia en cinco actos, abordando sin sabor las calamidades internas de los exiliados en su lucha por ocupar un lugar adecuado en el mestizaje de lenguas y culturas en Europa.
Una pizca de sabor
Más sabor, aunque tampoco mucho, tiene la película de Scott Elliot, quien abordó un tema delicado y sensible en los Estados Unidos, subrayando las confortables relaciones de familias estadounidense que se quiebran al más mínimo desajuste en el seno de una sociedad esencialmente moralista.
Una espiral de culpa y amargura estremece la rebeldía de Alice -interpretada por Segourney Weaver-, cuando es encarcelada por difamatorios cargos, al tiempo que su marido y sus dos hijas son completamente marginados por la comunidad. Al ser absuelta, la familia debe instalarse en otra ciudad para empezar de cero una nueva vida.
"Sigourney ha sido la elección perfecta para este papel porque ella representa la justa combinación entre autenticidad y rebeldía, lo cual es ideal para el personaje", explicó Elliot tras la exhibición.
"Pero, hemos querido retratar una mujer real, con problemas reales", señaló.
"Alice es algo excéntrica. Tiene un gran sentido del humor y del sarcasmo. A veces hace cosas poco apropiadas y va por la vida sin cortarse un pelo y con la verdad por delante", especifica por su parte la propia Weaver, antes de reconocer que por eso fue atraída por el personaje.