Bagaces de Guanacaste. El sol apenas comienza a asomarse, en el Parque Nacional Palo Verde, y decenas de miles de aves celebran el nuevo día con sus cantos y su espléndido vuelo.
Tras varios años de ausencia, los pájaros han vuelto a reinar en el humedal Palo Verde, que es el más extenso del parque y estuvo dominado alrededor de una década por una planta acuática llamada tifa.
El alarmante descenso en la cantidad de especies migratorias y residentes motivó a varias entidades a actuar para recuperar el humedal, pues la tifa les impedía a las aves reconocer la presencia de agua.
Por ejemplo, hacia 1979 se registraron en el sitio más de 35.000 patos piches (Dendrocygna autumnalis); 10 años después, la cifra bajó a 3.000.
La tifa siguió extendiéndose en los años 90 y, en abril de 2001, se registró el nivel de visitación de aves más bajo desde 1979.
El programa de restauración del humedal fue iniciado a finales del 2001 por la Organización para Estudios Tropicales (OET), en coordinación con el Programa Nacional de Humedales del Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE) y la administración del Parque Nacional Palo Verde.
Hasta la fecha se ha logrado controlar la tifa en 400 hectáreas, de las 1.350 que tiene el humedal. Como resultado, en febrero de este año la población de patos piches creció a 25.000 individuos.
Unos 6.000 zarcetas canadienses, más de 3.500 cigüeñones, decenas de espátulas rosadas y tres jabirús -grandes pájaros blancos que no se habían vuelto a ver en la laguna-, también son parte de la nueva población del humedal.
"Más de 50 especies de aves han vuelto a usar el humedal para descansar, alimentarse y reproducirse. En los sitios donde ya se controló la tifa también se ha recuperado la riqueza de peces e invertebrados, que son básicos para la alimentación de las aves", explica la bióloga argentina Florencia Trama.
Ella y su colega Federico Rizo se encargan de monitorear la presencia de especies de flora y fauna en el humedal.
Impacto ambiental
¿Por qué la tifa se extendió de manera descontrolada, a tal grado de invadir todo el humedal?
Los expertos no han encontrado una respuesta certera a esta pregunta, pero la principal hipótesis apunta a los cambios hidrológicos en la cuenca baja del río Tempisque, donde se ubica el Parque Nacional Palo Verde. (Vea recuadro Territorio húmedo).
"Durante los años 50 y 60 se construyeron diques y se produjeron cambios en el cauce del Tempisque que luego tuvieron un gran impacto. Otro factor importante es el de la quebrada Huertón, que antes vertía sus aguas al humedal Palo Verde, pero su flujo se cortó por causa de la construcción del camino a Puerto Chamorro", precisa Eugenio González, director de la estación biológica de la OET en Palo Verde.
Según dice, a la disminución en el flujo de agua que mantenía el humedal de manera natural se unió otro factor: cuando Palo Verde fue declarado parque nacional, en 1980, todo el ganado que había en el sitio se sacó de allí. Así, las reses dejaron de comerse la tifa.
Con base en estas posibles causas, las entidades involucradas elaboraron el plan de recuperación del humedal, que aún se está ejecutando. Este incluye, entre otras acciones, la restauración hidrológica, el control de la tifa por medio del pastoreo de ganado y del fangueo -remoción por medio de equipos especiales-, y el establecimiento de un sistema para evaluar la respuesta de las aves.
Esfuerzo sin precedentes
La restauración del humedal Palo Verde -catalogado como uno de los más importantes del Pacífico Centroamericano- representa un caso sin precedentes en América, ya que la intervención de parques nacionales y otras áreas protegidas no es permitida.
Por medio del Decreto Ejecutivo 27345-MINAE, del 18 de agosto de 1998, se creó el marco legal y político para el manejo activo dentro del parque nacional.
"Algunas personas nos han criticado por las acciones realizadas en el parque, pero esas medidas eran necesarias para la conservación de los ecosistemas del humedal y todas se han realizado de manera controlada para no causar daños ambientales", aseguró González.
Por ejemplo, mencionó que se han introducido unas 1.200 cabezas de ganado en el parque, pero existe un control de las áreas donde los animales pueden comer la tifa.
Como parte de las acciones, también se logró restituir el flujo original de la quebrada Huertón al humedal, lo cual permite una entrada de agua constante pero controlada. Asimismo, se cortaron algunos árboles leñosos que habían crecido, afianzados por el avance de la tifa.
Según los expertos, los resultados obtenidos en poco más de dos años demuestran que la intervención del humedal era necesaria.
"La tifa no solo afectaba la llegada de aves, sino que impedía el crecimiento de otras especies vegetales en el humedal. En las parcelas que ya han sido intervenidas hemos encontrado hasta 38 especies de plantas, mientras que en las áreas con tifa solo hay cinco especies", expresó Trama.
En la recuperación del humedal Palo Verde ya se han invertido cerca de $200.000 (unos ¢85,000.000), financiados por la Fundación CR-USA, Avina y el servicio de Vida Silvestre de Estados Unidos.
Según González, esas entidades han manifestado su interés en mantener la cooperación técnica y financiera durante el 2005, con el fin de continuar con el programa de restauración.
Más aún, los expertos pretenden iniciar acciones para controlar también la tifa que se ha extendido en otros de los cinco humedales del Parque Nacional Palo Verde, además de "exportar" el modelo a otros países de América Latina donde existen humedales en peligro. Así, las aves tendrán más sitios para descansar, alimentarse y reproducirse.