
Quito. El volcán Tungurahua, a 250 kilómetros de Quito, se mantiene hoy en monitoreo constante a pesar de que su actividad en este día no es visible, tras haber hecho una explosión súbita entre el viernes y sábado últimos y haber continuado expulsando piedras incadescentes y lava hasta esta madrugada.
La técnica del Instituto de Geofísica de Ecuador, Patricia Mothes, declaró hoy a la cadena de televisión local Ecuavisa que el volcán, de 5.020 metros sobre el nivel del mar, "está guardando energía" y la actividad interna continúa alta.
Mientras tanto las autoridades locales se mantienen reunidas estableciendo acciones para atender a los daminificados, que son alrededor de tres mil personas que han sido evacuadas de poblados agrícolas en las faldas del volcán.
La lluvia de ceniza continúa en la zona y se ha desplazado hacia provincias de la costa de Ecuador.
En la ciudad de Baños, la más grande cercana al volcán, no ha habido consecuencias con la erupción y no se ha registrado lluvia de cenizas.
Baños, ciudad altatamente turística, mantiene su actividad normal y los turistas que la visitan declararon disfrutar del espectáculo natural.
El volcán Tungurahua inició su proceso eruptivo en 1999 y tras siete años de relativa calma, registró este fin de semana el repunte más grave que implicó flujos piroclásticos, ríos de lava, tremores y explosiones continuas.
El Instituto Geofísico ha calificado al proceso como una erupción "de baja intensidad".
La anterior erupción del volcán Tungurahua se registró en 1918.