México. El volcán Popocatépetl (centro de México) reanudó anoche su actividad y lanzó ceniza y material incandescente, lo que causó la alarma entre los habitantes de sus alrededores.
El volcan, apodado popularmente "Popo", entró en erupción en diciembre pasado y las autoridades se vieron obligadas a evacuar a más de 41.000 personas que viven en un radio de 13 kilómetros.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) mexicano, encargado de la vigilancia del volcán, anunció que, tras cerca de un mes de relativa calma, el Popocatépetl incrementó de nuevo su actividad este lunes.
"Don Goyo", otro de los apodos populares del volcán, lanzó ayer, lunes, una fumarola de más de 8 kilómetros de altura que provocó una ligera lluvia de ceniza en varias comunidades del estado de Puebla.
Además, el "Popo" experimentó una fase explosiva durante la que lanzó fragmentos incandescentes que derritieron una pequeña porción del glaciar que se encuentra en la cima de la montaña y registró tremores (sismos en el interior del cráter) de gran intensidad.
El Cenapred advirtió que esta actividad podría continuar en las próximas horas y días "como parte de un proceso de destrucción del domo (tapón) de lava emplazado en diciembre pasado" y recomendó a la población no acercarse a menos de doce kilómetros del volcán.
Las autoridades mexicanas aseguraron anoche que, de momento, no se ha iniciado una nueva evacuación en la zona, pero solicitaron a los habitantes de los alrededores del "Popo" que se mantengan alerta y preparados para cualquier eventualidad.
El secretario del Gobierno de Puebla, Carlos Alberto Julián Nácer, aseguró que las autoridades se mantienen en "alerta máxima" y listas para iniciar un desalojo en el momento que sea necesario.
"De momento no hay desplazamiento de transporte, no hay indicaciones de evacuación, la gente debe estar tranquila, pues cualquier aviso se dará de inmediato", aclaró el funcionario.
La reactivación del "Popo" ha causado alarma entre los habitantes de sus alrededores, que temen verse obligados a abandonar nuevamente sus hogares.
El Popocatépetl, situado 64 kilómetros al sudeste de Ciudad de México, entró en actividad en 1994 y los pasados 18 y 19 de diciembre registró fuertes explosiones que obligaron a evacuar a miles de personas que vivían en sus alrededores.
El Gobierno mexicano habilitó 118 albergues para alojar a los damnificados y prohibió acercarse a menos de trece kilómetros del volcán, que se encuentra entre los estados de Puebla, México y Morelos.
Los evacuados, que se vieron obligados a pasar las fiestas navideñas en los refugios, iniciaron oficialmente el retorno a sus casas el 26 de diciembre, aunque muchos, confiados ante la aparente calma del volcán y preocupados por sus pertenencias y animales, decidieron volver a sus comunidades algunos días antes.
Durante la semana que duró la evacuación de diciembre, el personal médico de los albergues atendió a más de mil personas, la mayoría por gripe o problemas respiratorios y gastrointestinales.
La reactivación del Popocatépetl, que con sus 5.542 metros de altura es la segunda montaña más alta de México, puso de manifiesto las precarias y peligrosas condiciones en que viven los habitantes de sus alrededores.
"Don Goyo" forma parte de una columna de doce volcanes que recorren México de este a oeste, entre los que destacan el Colima, el Tacaná, el Pico de Orizábal y el Chichonal.
El Popocatépetl (montaña humeante en lengua nahuátl) entró en erupción por primera vez en el año 900 después de Cristo y los historiadores documentaron erupciones en los siglos XIV, XVI, XVII, XVIII, XIX y a principios del siglo XX.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.