París, 10 ago (EFE).- Un violento incendio que se declaró hoy en Lozere (sureste), cerca del parque nacional de Cevennes, ha calcinado 500 hectáreas de vegetación densa y obligado a evacuar a unas 300 personas de un camping, según los bomberos y la Prefectura.
El fuego, que se originó por razones desconocidas, ha prendido en una zona muy escarpada y de difícil acceso, con una vegetación de pinos y malezas.
Las llamas avanza rápidamente debido a las corrientes de aire que las avivan, según los bomberos.
Las autoridades han aconsejado a los habitantes de la zona que permanezcan encerrados en sus casas, y no descartan una eventual evacuación si fuese necesario.
Unos 500 bomberos y siete aviones trabajan en las labores de extinción de este incendio.
Afectado por el fuerte calor de las últimas semanas y la sequía de los últimos meses, el sureste de Francia continuó quemándose este fin de semana, con nuevos focos en Córcega y el citado de Loreze, así como la imposibilidad de controlar el fuego que arde desde hace una semana en Lucéram, donde ya han resultado calcinadas más de 1.700 hectáreas de zonas boscosas.
Un bombero resultó herido hoy en este incendio al estallar un obús que permanecía en el bosque desde la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, los bomberos que trabajan desde el pasado 27 de julio en las labores de extinción del incendio del macizo de Néron, al sur de Grenoble, han tenido que lidiar hoy además con el desprendimiento de rocas provocado por el calor.
Este fenómeno se ha observado también en el Mont-Blanc, lo que ha llevado a suspender las visitas guiadas por la montaña, en virtud de la peligrosidad de las mismas.
Por contra, el fuego desatado ayer en la zona pirenaica de Ayzac-Ost ha podido ser controlado.
Este incendio se originó por el fuego provocado por un agricultor que se puso a quemar rastrojos, pese a la prohibición de la Prefectura. EFE
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