Viena . Varios policías resultaron heridos el viernes en Viena en una violenta manifestación de 5.000 personas furiosas por la llegada de la extrema derecha de Joerg Haider al poder.
Los policías debieron usar garrotes para dispersar a los manifestantes que les tiraban proyectiles y petardos. Varios de ellos resultaron levemente heridos, indicó un oficial de la policía.
Fue necesario el envío de refuerzos policiales a las cercanías de la presidencia, donde el nuevo gobierno con ministros de extrema derecha prestó juramento.
Los manifestantes se declararon engañados por el jefe los conservadores, el nuevo canciller Wolfgang Schuessel, quien se arriesgó a aliarse con el FPOe de Joerg Haider para llegar a la cabeza del gobierno.
"No creímos que habría una coalición FPOe-OevP" (conservadores), declaró una estudiante, Christine Enichlmair.
"Schuessel mintió", lanzó una diputada de los Verdes, Terezia Stoisits.
Otros se decían animados por las sanciones políticas decididas contra Austria por la Unión Europea. "Está bien que Europa nos ayude a luchar", declaró una profesora de 51 años, Christine Kohl-Mann.
Con banderas negras, silbando y abucheando, los manifestantes intentaron derribar las barreras que los mantenían a distancia de la sede de la presidencia. Algunos se subieron a los árboles.
"Abajo el racismo", proclamaban las banderolas, mientras otra había hallado "1938 razones contra Haider". Austria fue anexada por la Alemania nazi en 1938. Joerg Haider ha efectuado declaraciones favorables al nazismo.
La mayoría de los manifestantes se declaró sorprendida de la rapidez con la que los conservadores concluyeron una alianza con la extrema derecha, explicando así el motivo por el que las manifestaciones se habían iniciado tan tarde.
El primer mitin contra la extrema derecha reunió a 15.000 personas en Viena el miércoles en la noche. Otras 2.000 manifestaron el jueves.
Por su parte, la extrema derecha austríaca acusó el viernes a manifestantes "profesionales", algunos de los cuales "fueron pagados", de querer destabilizar al país.
Manifestantes profesionales de extrema izquierda alemanes y austríacos, organizados y algunos de los cuales han sido pagados quieren destabilizar con un objetivo claro", acusó el secretario general del FPOe, Peter Westenthaler.
Westenthaler, que pidió en un comunicado al partido de los Verdes y a los socialdemócratas que "retiren a sus cohortes", reprochó al organismo público austríaco de radio-teledifusión ORF de "jugar el juego" de los manifestantes.
La nueva vicecanciller de extrema derecha, Suzanne Riess-Passer, se dijo "muy preocupada por las reacciones de la calle" y el nuevo ministro de Justicia, Michael Krueger, también de extrema derecha, previó que estas manifestaciones provocarán en la población "una fuerte solidaridad con nuestro gobierno".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.