Barcelona (España), 9 oct (EFE).- El ciudadano ecuatoriano Wilson Pacheco, fallecido en Barcelona en enero de 2002, recibió una paliza por parte de tres hombres antes de ser arrojado al mar, según se aprecia en el vídeo que pudo verse hoy durante el juicio contra los tres acusados de su muerte.
Los miembros del jurado y los asistentes a la vista, entre los que se encontraba la viuda de Pacheco, pudieron apreciar en la grabación que la víctima fue empujada al agua cuando ya no se mantenía en pie y que no se encaró con sus agresores, como afirman los acusados.
La secuencia, que dura unos cinco minutos, comienza en la puerta del local llamado "Caipirinha", ubicado en el complejo de ocio Maremagnum, cuando los porteros del club impiden la entrada a un grupo de personas, entre las que se encuentra Wilson Pacheco.
La grabación refleja de forma un tanto confusa una discusión entre los clientes, por un lado, y los porteros y los vigilantes del complejo de ocio, por otro.
A continuación, el vídeo muestra, unos metros más lejos, a Pacheco en el suelo, y permite apreciar cómo los acompañantes del ecuatoriano provocan a los acusados, y el mismo Pacheco rompe una botella de cristal y la arroja contra los agresores.
A partir de aquí, los procesados persiguen al ecuatoriano hasta que le alcanzan, y tres individuos, dos acusados y un tercer portero o vigilante no identificado, le propinan hasta ocho patadas, puñetazos y golpes de porra, seis en la cabeza, uno en el abdomen y otro en los testículos.
La víctima permanece indefensa en el suelo tras los primeros dos golpes y trata de incorporarse pero vuelve a caer, justo cuando aparece otro de los porteros del local, James Anglada, quien lo levanta y, seguido de los otros dos acusados, lo conduce hasta un pequeño muelle.
Allí el vídeo prueba que Anglada empuja a Pacheco al agua, sin que en ningún momento la víctima se encare con los agresores, como aseguran los procesados.
Tras arrojar a la víctima al agua, sólo dos acusados giran la cabeza por un momento hacia el mar, tras lo cual los agresores se marchan sin preocuparse por el ecuatoriano, que tampoco recibe ayuda de la veintena de personas que pasean por la zona.
Según las investigaciones judiciales, Pacheco cayó al agua desde una altura de 1'66 metros, en una zona con una profundidad de 10 metros, a lo que hay que añadir medio metro de lodo marino.
El fiscal consideró que la grabación refleja un homicidio con abuso de superioridad, agravante que le hizo elevar de 12 a 13 años su petición original de cárcel para cada uno de los tres acusados.
La acusación particular mantiene su petición de 15 años al interpretar que el delito resulta agravado por la existencia de racismo.
La defensa del principal acusado, James Anglada, admite la existencia de un homicidio imprudente y pide una pena de 2 años, mientras que los abogados de los otros dos procesados aceptan sólo una falta de lesiones, que no conlleva condena de cárcel. EFE
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