Lima. La vicuña, el más bello y valioso de los camélidos suramericanos, se convertirá en patrimonio nacional de Perú.
En ese país se la ha rescatado, en los últimos años, del peligro de la extinción y se la considera un animal sagrado.
El pequeño camélido, cuya fina fibra es apreciada como una de las más valiosas del mundo, ha recuperado el reconocimiento en este país y el propio presidente de Perú, Alejandro Toledo, se desplazó el martes hasta la localidad altoandina de Pampa Galeras para participar en el tradicional Festival Internacional de la Vicuña.
En la reserva de Pampa Galeras, situada en el departamento de Ayacucho, a 590 kilómetros de Lima, Toledo anunció que su gobierno ha decidido llevar adelante una política que reconozca al camélido como patrimonio nacional.
El gobernante afirmó que se tomarán todas las acciones legales y necesarias para reducir la caza furtiva de ese cotizado animal.
El Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos, organizador del festival, indica que hace tres décadas se contabilizaban solo cinco mil ejemplares en territorio peruano, pero una efectiva política de protección y reproducción ha conseguido que ahora existan cerca de 100.000.
Las vicuñas son protegidas en reservas resguardadas por comunidades campesinas de las zonas altoandinas del país.
La más importante es Pampa Galeras, a 4.200 metros sobre el nivel del mar, donde se calcula que existen unas 30.000.