Washington, 17 oct (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, se declara convencido de que los republicanos renovarán su mayoría en el Congreso en las elecciones del 7 de noviembre, pero hoy su vicepresidente, Dick Cheney, se mostró menos optimista.
En estos comicios se renovará totalmente la Cámara de Representantes y un tercio del Senado y se elegirán también gobernadores en 36 de los 50 estados del país.
Según afirmó el vicepresidente en una entrevista radiofónica, mantener la mayoría dependerá de la participación: "la clave está en quién acude a votar ese día", indicó.
Para hacerse con el control de la Cámara de Representantes, la oposición demócrata necesita arrebatar quince escaños a los republicanos. En el Senado, la cifra es de seis.
Las últimas encuestas apuntan a que los demócratas se encuentran por delante en la intención de voto, debido, entre otras cosas, a los escándalos sexuales y de corrupción que han salido a la luz en las últimas semanas entre los republicanos.
Cheney, sin embargo, insistió en que: "creo que seguiremos con el Senado y que tenemos buenas posibilidades de seguir con la Cámara".
Al ser preguntado sobre si se sentía frustrado con las especulaciones que realizan los propios republicanos sobre cuántos escaños perderán en la Cámara de Representantes, Cheney indicó que lo consideraba "algo natural".
"Es algo natural, una situación normal a estas alturas de la película", dijo Cheney, quien aseguró que cree que van "a salir (de las elecciones) razonablemente bien".
Sin embargo, admitió que "históricamente" las elecciones a mitad de legislatura "suelen ser las más difíciles para los inquilinos de la Casa Blanca". EFE
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