1 diciembre, 1997

El candidato del gobernante Partido Liberal de Honduras, Carlos Flores, mantenía hasta las 18 horas locales de ayer una ventaja de nueve puntos sobre su opositora Nora de Melgar, del Partido Nacional, en las elecciones que se celebraron sin incidentes en ese país.

La candidata nacionalista, Nora Gunera de Melgar, deposita su voto en Tegucigalpa.
La candidata nacionalista, Nora Gunera de Melgar, deposita su voto en Tegucigalpa.

Después del recuento de casi 25.000 votos, Carlos Flores obtenía el 51,5 por ciento, contra el 42,5 de Nora de Melgar.

Los otros tres partidos minoritarios que participaron en la contienda Innovación y Unidad, Democracia Cristiana y Unificación Democrática (de izquierda), se repartían globalmente un seis por ciento.

Matías Funes, candidato del Unificación Democrática, indicó que le satisface que su partido, que por primera vez participa en un proceso electoral, alcance una ligera ventaja sobre la Democracia Cristiana, fundada hace 30 años, que ha estado a punto de desaparecer al extremo que lleva dos períodos sin diputados en el Poder Legislativo.

Las votación, aunque relativamente ordenada, sí tuvo una gran dosis de apatía.

Ventaja clara

Durante el presente año todas las encuestas de opinión, menos una, le dio el triunfo a Carlos Flores con un margen de diferencia entre el 15 y 25 por ciento.

Los resultados oficiales se conocerán antes de que finalice diciembre, aunque el candidato que se declare ganador sería conocido antes de la medianoche de ayer.

Unos 2,8 millones de hondureños fueron inscritos para que pudieran ejercer el sufragio, de los casi seis millones de habitantes que tiene Honduras. El ganador de los comicios sucederá el 27 de enero de 1998 al actual presidente, Carlos Roberto Reina.

Los comicios de ayer fueron los últimos del presente siglo, que ha sido marcado por un bipartidismo tradicional impuesto por liberales y nacionalistas.

De las cuatro elecciones generales pasadas que celebraron entre 1981 y 1993, tres las ganó el Partido Liberal y una el Partido Nacional (1989).

Los medios de comunicación han dado una amplia cobertura a las elecciones, con transmisiones en directo por radio y televisión, lo que le permitió a los hondureños seguir de cerca los comicios.

Las elecciones comenzaron a las 6 horas locales (12 GMT), aunque en algunas mesas hubo retrasos por problemas de logística, que fueron superados.

Para compensar el tiempo perdido el Tribunal Nacional Electoral (TNE) ordenó la prórroga de una hora, que concluyó a las 23 GMT, cuando las principales cadenas de radio y televisión comenzaban a dar los primeros resultados de las votaciones.

Por primera vez los hondureños ejercieron el voto domiciliario y utilizaron tres papeletas para escoger a un presidente, tres vicepresidentes, 128 diputados locales, 20 para el Parlamento Centroamericano y 297 alcaldes.

Otras novedades del proceso fueron la participación de una mujer como candidata a la Presidencia, y del Partido Unificación Democrática, de izquierda, reconocido en noviembre de 1993.

Los comicios generales se desarrollaron en calma, con menor entusiasmo que en años anteriores, aunque fueron más visibles los activistas del Partido Liberal portando banderas rojo y blanco, que los nacionalistas, con su emblema azul con una estrella blanca.

Una hora antes de que cerraran los colegios electorales, centenares de hondureños reclamaban en el Registro Nacional de las Personas su nueva tarjeta de identidad, en un desesperado intento por votar.

Observadores internacionales que supervisaron las votaciones, coincidieron en señalar que se celebraron en orden, y que no hay evidencias de un eventual fraude.

El proceso fue salpicado una semana antes de las votaciones por la oposición del Partido Nacional a que se utilizara la céduda de identidad vieja para votar, a lo que al final accedió, con la condición de que se excluyeran las personas que no figuraban en el Censo Nacional Electoral, aunque tuvieran el documento personal.

Político de mucho peso

Tegucigalpa. Ha sido el "fenómeno" de la campaña y el único politico que se puede preciar de ser tanto o más conocido que los dos principales candidatos presidenciales, César El Gordito Castellanos se ha hecho sentir.

Este político, que aspira a la alcaldía de Tegucigalpa por el opositor Partido Nacional (PN), marcha adelante en todas las encuestas, muy por encima de su opositor, el oficialista Herman Allan Padgett, del Partido Liberal (PL), gracias a su campaña populista.

No más entrar a Tegucigalpa, los carteles con su foto y con la única inscripción de El Gordito reciben a todos los viajeros.

Esta aparente "informalidad" en un político, exministro de Salud en el gobierno de Rafael Leonardo Callejas (1990-94), no le desmerece, y algunos analistas lo consideran desde ahora como una carta fuerte del PN para las elecciones presidenciales del año 2001.

El Gordito, cuyo peso exacto ignoran los electores -pero que fácilmente supera los 150 kilos- ha conquistado al pueblo con su jovialidad y firmeza de carácter.

No fue extraño verlo en la campaña jugando basquetbol o futbol en las canchas de la ciudad. Amante de la buena comida -entre más, mejor, dicen-, sus recorridos por las calles y comercios sufrían siempre algunas interrupciones en las que se detenía a paladear toda clase de platillos, y, de paso, a conversar con los votantes.

El candidato, en un hecho insólito en la política, instaló en Tegucigalpa un kiosco de comida, en la que regaló merienda a todos los que se acercaron. No obstante, la alcaldía (en manos del PL) le terminó cerrando el chinamo, por no contar con permisos del Ministerio de Salud.

En medio de la reciente crisis por la entrega irregular en las nuevas tarjetas de identidad, se distanció de la posición oficial de su candidata presidencial, Nora Gunera de Melgar, y desde un principio aseveró que no tenía oposición a que los electores votaran con la tarjeta "vieja" o la nueva.

Arriba en las encuestas

Carlos Flores, candidato presidencial del Partido Liberal, aventajaba desde muy temprano a la oposición en las elecciones celebradas ayer en Honduras, según encuestas entre los votantes que difundieron Radio América y HRN, las principales cadenas noticiosas del país, que transmiten desde Tegucigalpa.

La encuesta de HRN, realizada entre 2.540 votantes de la capital y las principales ciudades a la salida de los cantones, daba al liberal Flores el 54,3 por ciento de los votos, y el 37,8 por ciento a su principal rival, la candidata opositora, Nora de Melgar, del Partido Nacional.

En tercer lugar se ubica Arturo Corrales, del Partido Demócrata Cristiano, con 3,1 por ciento; Olban Valladares, de Innovación y Unidad, logró el 2,6 por ciento, y Matías Funes, de Unificación Democrática, el 2 por ciento, señaló la encuesta.

En tanto, Radio América indicó que un sondeo entre 1.200 personas le da a Flores el triunfo en Tegucigalpa, con el 57 por ciento de los votos, y a Nora de Melgar, el 38 por ciento.

En San Pedro Sula, esta encuesta le otorga el 64 por ciento a los liberales, en el poder, y el 30 por ciento a los nacionalistas, mientras que en Choluteca, sur del país, los oficialistas vencen por 57 contra 38 por ciento.

Los sondeos fueron realizados por empresas de informática contratadas por las emisoras, que entrevistaron a los votantes a la salida de los puestos de votación.F

Los liberales también ganan la mayoría en el Congreso Nacional, según la encuesta de HRN.

Los resultados de los sondeos se difundieron minutos antes del cierre oficial de las urnas, fijado para las 16 horas locales (22:00 GMT) por el Tribunal Nacional de Elecciones (TNE).