Caracas, 11 oct (EFE).- El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, dijo hoy que espera que recientes "deslices" de España relacionados con críticas contra el jefe del Estado, Hugo Chávez, "no se multipliquen" y enturbien las relaciones bilaterales.
Rangel calificó como un "desliz diplomático" que la ministra de Relaciones Exteriores de España, Ana Palacio, haya asistido "hace dos o tres días a un evento en Madrid en el que hubo un ataque furibundo, muy agresivo, contra el presidente de Brasil, Lula Da Silva, y contra el presidente Chávez".
El vicepresidente dijo que la celebración del foro "no tiene nada de particular", pero que "sí tiene de particular que la canciller de España, la doctora Palacios, estaba en el evento".
"Nosotros interpretamos que estos son deslices de la diplomacia española, y esperamos que no se multipliquen, porque aspiramos a tener buenas relaciones con España y con toda Europa", dijo Rangel en rueda de prensa en Barquisimeto, 320 kilómetros al oeste de Caracas, informó un comunicado oficial.
El vicepresidente atribuyó el "desliz diplomático" español a cierta "actitud imprudente" que supuestamente ha mantenido Madrid frente al conflicto político venezolano.
Citó como una de esas "imprudencias" que "el Gobierno español avaló desde el primer momento al gobierno de (Pedro) Carmona", el líder patronal que se proclamó presidente transitorio del país y abolió los poderes públicos tras el golpe de Estado que el 11 de abril derrocó a Chávez durante 48 horas.
El pasado 1 de octubre, Chávez reconoció ante corresponsales extranjeros acreditados en Caracas tener más diferencias que coincidencias con el jefe del Gobierno español, José María Aznar, e insistió en que ello debe manejarse en privado para no comprometer las relaciones bilaterales.
El pasado septiembre, Aznar exhortó a Chávez a alejarse de modelos políticos como el cubano, lo que el gobernante venezolano calificó como "una ligereza" y una intromisión en asuntos internos del país de su homólogo español.
"Bueno, alguien tenía que responderle (a Aznar) y yo le respondí, pero no es enojo, no es que (ahora) somos enemigos y que queremos que las relaciones entre España y Venezuela se alteren por eso, no, pero cada quien en su sitio", dijo Chávez a los corresponsales extranjeros. EFE
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