En la actualidad, más de un millón de toneladas de carne de gorila, chimpancé y otras especies de simios, leopardo, elefante y diversas especies de antílope se obtienen de la caza ilegal en los bosques tropicales africanos para consumo humano.
"Mientras la caza la realizaban solo las comunidades locales para su propia subsistencia, la reproducción era sostenible, pero hoy el comercio ilegal está causando la extinción de muchas especies ya amenazadas por la destrucción de su hábitat", declaró el presidente de la sección italiana del WWF, Fulco Pratesi.
El considerable aumento de este comercio, que "ha llegado ya a reducir el número de animales de los parques nacionales africanos, acabará extinguiendo importantes especies en poco tiempo", añadió el dirigente ecologista.
Pratresi explicó que "la carne se comercializa en las grandes urbes africanas, pero no solo ahí, pues también llega a Europa y otros continentes" con el consiguiente riesgo para su población.