Tal vez con mucha frecuencia sienta usted la necesidad urgente de orinar, pero, cuando lo hace, orina en pocas cantidades y sufre ardor cerca del pubis. Si usted presenta estos síntomas, seguramente padece cistitis.
Esta es una infección de la vejiga y resulta más común entre las mujeres, aunque también puede afectar a los varones.
Según el urólogo Carlos Calvosa, la vejiga posee dos capas: la externa es el músculo que se contrae para expulsar la orina, y la interna es una mucosa. Cuando esta se inflama por causa de una infección, el cuello de la vejiga tiende a cerrarse y, por tanto, se dificulta la salida de orina.
Así, en la vejiga quedan residuos de orina, y esto provoca que la persona necesite orinar constantemente.
La cistitis puede ser aguda es decir, pasajera o crónica, cuando la infección se repite periódicamente.
¿Por qué ellas?
La orina es expulsada de la vejiga a través de un conducto llamado uretra, el cual es más corto en las mujeres que en los hombres. Por tal motivo, las bacterias pueden desplazarse fácilmente desde la vagina hasta la vejiga y causar allí una infección.
No obstante, es necesario que exista cierta predisposición en el organismo para que se desarrolle la cistitis, como ocurre en el caso de la incompetencia del músculo de la vejiga.
"Hay mujeres que se acostumbran a contener por mucho tiempo las ganas de orinar, lo cual hace que las paredes musculares de la vejiga se estiren y por tanto sea más difícil que se contraigan. Eso impide que la vejiga se vacíe del todo, y los restos de orina que quedan allí pueden contaminarse y causar una infección", afirma Calvosa.
En las personas sanas, la orina de la vejiga es estéril.
Según el ginecólogo Francisco Fúster, también es común que las mujeres presenten cistitis después de mantener relaciones sexuales, en especial si lo hacen por primera vez pues el roce del pene cerca de la uretra, provoca una distensión y facilita el paso de las bacterias.
"Otra causa frecuente de infección es que las mujeres van al servicio sanitario y, cuando se limpian, lo hacen de atrás hacia delante, por lo que se pasan bacterias del ano hacia el área de la vagina", añade.
A más edad, más riesgo
La causa de cistitis más frecuente entre los varones es una infección bacteriana persistente en la próstata.
"En el caso de los hombres, la cistitis es más común en aquellos de edad avanzada pues la próstata crece a tal punto de crear una obstrucción que impide el paso de la orina. Esta queda retenida en la vejiga y así empieza la infección", detalla Calvosa.
Otros casos se presentan cuando el caño de la orina es muy estrecho, o cuando el varón ha sufrido alguna enfermedad venérea como la gonorrea de la cual quedan bacterias que causan una inflamación en la vejiga.
Conforme aumenta la edad, también existe un mayor riesgo de infección para las mujeres, por causa de la deficiencia hormonal que se presenta con la menopausia. Asimismo, las mujeres sexualmente activas que contraen una infección vaginal también son más propensas a la cistitis.
Calvosa señala que tanto en hombres como en mujeres pueden existir malformaciones congénitas que provoquen una obstrucción en el aparato urinario, por lo cual hay niños que padecen cistitis.
¿Cómo tratarla?
Según Fúster, cuando alguien presenta síntomas de cistitis se recurre a una prueba de orina para identificar la bacteria que está causando la infección. Con base en eso, un especialista puede recetar el antibiótico adecuado para tratarla.
Si se trata de una cistitis aguda, el consumo de bastante líquido ayuda a eliminar la infección de la vejiga pues la propia orina empuja las bacterias fuera del cuerpo.
Cuando la infección es crónica, hay que revisar si existe alguna malformación o, de no ser así, adoptar ciertos tratamientos y hábitos para evitar el riesgo de que reaparezca la infección (véase el recuadro Mejor, prevenga ).
En el caso de los hombres que presentan una obstrucción, generalmente es necesario corregirla quirúrgicamente, y a las mujeres en edad menopáusica se les puede recomendar un tratamiento hormonal.
Tanto Calvosa como Fúster señalan que las personas no deben automedicarse pues los tratamientos pueden variar según el caso de cada paciente, por lo cual es mejor acudir siempre a un especialista.
Mejor,prevenga
Orine en cuanto sienta la necesidad de hacerlo, para evitar que su vejiga se distienda. Lo idóneo es que este hábito se adquiera desde la niñez.
Si usted es mujer, límpiese de adelante hacia atrás cuando vaya al servicio sanitario.
Para aquellas personas que sufren de cistitis luego de las relaciones sexuales, se aconseja orinar antes y después de cada relación. Algunos médicos recetan un antiséptico que debe tomarse inmediatamente después de la relación.
En el caso de que usted ya padezca de cistitis crónica, probablemente sea necesario "reeducar" su vejiga. Un especialista puede recomendarle la mejor forma de hacerlo: por ejemplo, habituarse a orinar cada dos horas.