La inauguración de las nuevas instalaciones de Vetrasa, distribuidor de la marca Suzuki, en Zapote, trajeron al país a Tsunehiro Imada, asistente de gerencia de Suzuki Motor Corp. para Latinoamerica.
Caja de Cambios aprovechó la oportunidad para hacer algunas consultas al ejecutivo sobre la situación del mercado mundial de autos, en momentos en que los precios del petróleo alcanzan niveles nunca antes vistos.
Cada día es más caro desarrollar nuevas tecnologías. ¿Cómo enfrentan ese reto?
Las alianzas son la clave. Estas se pueden dar en diferentes planos. Puede ser con otros fabricantes o con suplidores de equipos electrónicos o de otras tecnologías. Nosotros, por ejemplo, tenemos contactos con otros fabricantes como General Motors, Fiat y Maruti (en India).
También le hemos maquilado autos a otras marcas como Subaru, Nissan y Mazda.
Suzuki parece estar muy bien preparado para enfrentar la crisis petrolera, por sus modelos pequeños. ¿Han pensado en comprar a otras compañías?
No. Por ahora estamos en un proceso de consolidación mundial. Tenemos inversiones muy importantes en India (con Maruti) y en China con dos empresas locales. Además tenemos una fábrica de motores allí.
¿Han pensado en instalarse en América Latina?
Nosotros tuvimos una planta en Canadá, compartida con GM, pero luego vendimos nuestra parte. En el 2005 entramos al mercado mexicano y hemos tenido un crecimiento sostenido desde entonces. Por la legislación de ese país, tenemos que esperar cinco años para pensar en otras opciones, pero la cercanía del mercado de Estados Unidos resulta atractiva.
¿Qué tiene más futuro, la gasolina o el diésel?
Ambos tienen futuro. Un aspecto que nos preocupa mucho, a nivel de emisiones, es la calidad de los combustibles, de los diferentes mercados, para poder lograr niveles de emisiones adecuados.
¿Es por eso que no ofrecen modelos diésel aquí?
Nosotros tenemos el modelo Gran Vitara con motor turbodiésel de Renault en Europa, Nueva Zelanda y Australia. Pero no podemos ofrecerlo aquí si la calidad del diésel no es la adecuada.
¿Cómo ve el futuro de los vehículos híbridos?
Veo muchas cosas. El hidrógeno es muy atractivo como combustible para motores tradicionales, pero su gran problema es la disponibilidad y la red de distribución.Sin duda, los autos con motores eléctricos y de combustión interna son parte del futuro. El panorama mundial sobre lo que conocemos de los autos cambia muy rápido.
¿Qué opinión le merecen los biocombustibles?
Son una alternativa muy buena para el ambiente. Son mucho más limpios que los combustibles fósiles. Tanto el etanol como el biodiésel son opciones atractivas para una transición a nuevas alternativas.
¿Tiene Suzuki vehículos que funcionan con estos combustibles?
De hecho los vehículos que están disponibles en el mercado costarricense son capaces de soportar gasolina con hasta 10 por ciento de etanol (E10).
En Brasil ofrecemos modelos capaces de soportar hasta 25 por ciento de alcohol.
¿Podría ustedes ofrecer vehículos de tipo flex-fuel ?
Sí, sin duda. Eso no sería nada difícil. Sin embargo, el problema es el que le mencioné anteriormente, la calidad de los combustibles es la que no nos permite tomar esas decisiones. Al no tener certificaciones sobre su calidad no podemos adaptarnos.
¿Dónde ve usted a su compañía en el 2010?
El objetivo es ampliar nuestra producción. Queremos crecer en mercados emergentes como China e India, y consolidarnos en lugares como América Latina. Por ello, queremos llegar a producir tres millones de vehículos para el año 2010.
Los autos pequeños tienen un gran futuro. Tenemos 34 años de ser los número uno en el segmento de carros pequeños en Japón, con modelos como el Wagon R.