París, 2 jul (EFE).- El valle de Bamiyán en Afganistán y la antigua ciudad iraquí de Asur fueron inscritas hoy en las listas del Patrimonio Mundial y del Patrimonio en peligro, anunció hoy Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La decisión fue tomada en la 27 sesión del Comité del Patrimonio Mundial, reunido en la sede de la UNESCO y que mañana anunciará la lista completa de los nuevos lugares que ha decidido inscribir en el patrimonio.
La inclusión del valle de Bamiyán en la lista simboliza la esperanza de la comunidad internacional de que "nunca se repitan las manifestaciones de intolerancia extrema" como la destrucción deliberada de los Budas gigantes en marzo de 2001, indicó la UNESCO.
El régimen integrista islámico de los Talibán destruyó las dos estatuas gigantes, tras hacer caso omiso a los llamamientos internacionales, meses antes de ser derrocado a raíz de la intervención militar de Estados Unidos en Afganistán, en represalia por los atentados en Nueva York y Washington.
El paisaje cultural y los vestigios arqueológicos de Bamiyán ilustran los desarrollos artísticos y religiosos que, entre los siglos I y XIII, caracterizaron a la Antigua Bactriana, y que se plasmaron en la escuela budista de Gandhara.
El valle contiene varios conjuntos monásticos y santuarios budistas, así como edificios fortificados del período islámico.
Abandonado y víctima de acciones militares y explosiones con dinamita, el lugar se encuentra en un estado de preservación "frágil", según la UNESCO.
Hay riesgos inminentes de derrumbamiento de nichos de Budas, las pinturas murales de las gritas se están deteriorando, y la presencia de minas anti-personas impide el acceso a ciertos lugares del valle, también amenazado por saqueos y excavaciones ilícitas.
La antigua ciudad iraquí de Asur, a orillas del río Tigris, que ingresó hoy en sendas listas del Patrimonio Mundial, nació en el tercer milenio antes de Cristo.
Entre los siglos XIV y IX antes de Cristo fue la primera capital del imperio asirio y, como tal, una ciudad-Estado y un cruce del comercio internacional. También era la capital religiosa de los asirios, que la asociaban con el dios Asur.
La ciudad, al norte de Mesopotamia, fue destruida por los babilonios pero renació de sus cenizas en la era parta, en los siglos I y II.
Cuando se propuso la candidatura de Asur al Patrimonio, antes de que EEUU y el Reino Unido intervinieran militarmente en Irak este año, un proyecto de represa amenazaba con anegar parcialmente los vestigios arqueológicos.
Aunque ese proyecto haya sido suspendido por la actual administración (estadounidense) de Irak, el Comité del Patrimonio consideró que la posible construcción de la represa en el futuro, así como la falta de protección actual de Asur, justificaba su inclusión en la lista del Patrimonio en peligro, indicó la UNESCO. EFE
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