Washington . Unos 70 prisioneros en la base de Guantánamo (Cuba) mantienen la huelga de hambre iniciada el miércoles, después de que el Pentágono autorizase el uso del turbante durante las oraciones, dijo hoy el Departamento de Defensa.
Victoria Clarke, portavoz del Pentágono, explicó que se ha decidido autorizar el uso del turbante, aunque "con controles de seguridad", y aseguró que el trato que se da a los detenidos en huelga de hambre es el "adecuado".
"Se les permitirá llevar algo al estilo de un turbante, porque eso es ser sensible con sus creencias religiosas, pero realizaremos controles periódicos debido a la preocupación por la seguridad", indicó Clarke.
Los militares estadounidenses creen que los detenidos pueden ocultar algún tipo de armas en sus turbantes y por ello les impedían su uso hasta la noche del jueves.
Al parecer, dos de los detenidos en huelga de hambre han recibido alimentación por vía intravenosa, según algunas versiones de los medios de comunicación, pero este aspecto que no ha sido confirmado por el Pentágono.
La portavoz Clarke no especificó qué tipo de tratamiento médico recibirán los prisioneros que sigan en huelga de hambre en Guantánamo y sólo señaló que el cuidado que se les dará será "muy bueno" y "el apropiado".
El ayuno, en el que llegaron a participar casi 200 de los 300 detenidos, había comenzado el miércoles después que los soldados estadounidenses esposaran a un prisionero y le quitaran el turbante de su cabeza que había improvisado con un trozo de sábana.
Según The Washington Post, durante unos 45 minutos los detenidos arrojaron artículos personales desde las jaulas de alambre donde están recluidos y corearon "Alá es grande", en la primera protesta colectiva conocida desde que llegaron a la base naval estadounidense en territorio cubano.
El general de la Infantería de Marina Michael Lehnert, encargado del campo de prisioneros, dijo a los reclusos el jueves al atardecer que se había cambiado la reglamentación y que podrán utilizar paños a modo de turbantes.
El general John Rosa, subdirector de operaciones de la Junta de Estado Mayor, explicó hoy que la huelga de hambre se inició después de que a uno de los detenidos se le ordenase retirar el turbante que había elaborado con una sábana o una toalla.
La decisión de autorizar el uso del turbante durante la oración "esperamos que relaje las tensiones", señaló el general Rosa, que pidió no olvidar que los prisioneros son "mala gente".
En la base estadounidense de Guantánamo se encuentran 300 prisioneros de la guerra en Afganistán, supuestos miembros de la red terrorista Al Qaida y del régimen talibán.
Estados Unidos tiene además a otros 216 detenidos en ese país, según explicó hoy el general John Rosa.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.