San Sebastián (España). El cineasta francés de origen polaco Román Polanski estrenó el miércoles en la ciudad española de San Sebastián su última película, La novena puerta, basada en la novela El Club Dumas, del escritor español Arturo Pérez Reverte.
Polanski presentó el filme en una rueda de prensa junto a su esposa, la actriz Emmanuelle Seigner, y los productores Iñaki Núñez y Antonio Cardenal, el guionista Enrique Urbizu y el actor Jack Taylor.
El estreno mundial de la película fue antenoche en el flamante palacio Kursaal de San Sebastián, construido por el arquitecto español Rafael Moneo.
El protagonista, Lucas Corso (Johnny Deep), es un buscador de libros antiguos para coleccionistas millonarios que se verá inmerso en un laberinto de peligros y tentaciones, violencia y muertes inesperadas.
Al primer pase oficial del filme asistirán las actrices Lena Olin, Emmanuelle Seigner y otros miembros del reparto como Jack Taylor, aunque faltará Johny Deep.
El realizador consideró esta cinta "como una historia de detectives porque es el viaje de un detective de libros que pasa por muchas peripecias, con lo cual se crea un clima de suspenso, lo que me da ocasión para inyectar algo de humor", dijo Polanski, y añadió que ha pretendido contar la historia "con mucha ironía".
Viaje al pasado
En este trabajo, Polanski traslada la acción del siglo XVII, época en la que se desarrolla el libro, a la actualidad.
El filme es una aventura a través de Europa en busca de dos libros que conducirán hacia la puerta que tiene las claves para encontrarse con Satanás.
El director aludió al personaje que interpreta Emmanuelle Seigner, que encarna al diablo, pese a que salva al protagonista de varios peligros.
"Para mí, quedaba claro que a una mujer que actúa así solamente le podía estar atrayendo hacia el infierno", enfatizó Polanski.
Seigner, por su parte, señaló que su personaje en la película no tiene mucha psicología. "Lo que tenía que hacer -añadió- es estar muy relajada, luchar bien y hablar inglés."
El escritor Arturo Pérez Reverte alabó el trabajo de Seigner y manifestó sobre la cinta que reconocía su texto literario, aunque dijo: "No es mi novela, pero si una excelente película hecha con una parte de mi novela."
El autor aseguró que el filme tiene una densidad europea importante y añadió que ningún director de otros lares podía haberlo hecho.
Según Pérez Reverte, la trama de su novela era muy difícil de llevar al cine, problema que fue resuelto gracias a la intervención de Urbizu y el propio Polanski, quienes "han aislado una trama sin que la historia se resienta".