Todos los sábados, a eso de la una de la tarde, en el segundo piso del bar Las Vegas, en San Juan de Tibás, se empieza a congregar un pequeño grupo de personas en busca de un momento de entretenimiento proporcionado por seis destacados humoristas e imitadores del ambiente nacional.
Poco a poco, y entre los mismos curiosos aparecen conocidos rostros; entre ellos, Parmenio Medina, Fernando López, Caifás; Emeterio Viales y el inconfundible y explosivo dúo María Torres-Marcia Saborío. También otros menos conocidos, pero no menos talentosos: Norbal Calvo, Arnoldo Araya y Melarmino Padilla.

La función es en vivo; ahí no hay que pedir permiso. El que quiera entra, sube al estudio y se sienta en una de las bancas colocadas para el público.
Aunque el programa está concebido para ser transmitido por la radio, muchos no se pueden esperar hasta el domingo y acuden a la cita con un día de anticipación.
Antes de la 1:30 p.m., hora de la grabación, las voces de La patada le echan un ojo al guión, unos sentados en las bancas, otros, caminando de un lado para otro y hasta conversando con los asistentes o entre ellos mismos.
No hay formalismos; cada quien llega vestido como quiere. No se extrañe si ve a alguno de los protagonistas en pantaloneta, con camiseta y sin medias.
Todos a la función
¡Y empieza la función! Aunque hay un guión que es seguido por todos, esto no los limita a mantenerse estrictamente dentro de él. Se vale improvisar; algo que ocurre muy a menudo.
Y si usted es parte del auditorio, prepárese a participar no solo con carcajadas sino también con bostezos cuando alguno se equivoca o silbidos si hay que vacilar a alguien. Lo pequeño de la sala de grabación ayuda a esta interrelación.
Durante la hora que dura la grabación, lo mejor es ver a los actores e imitadores transformarse en cada uno de sus personajes, por ejemplo: Marcia pasa de ser una vecina con todo lo coloquial de su vocabulario y las gesticulaciones propias, a convertirse de pronto en una dulce niña de cuatro años y medio que lleva como nombre Karla Vanessa Wendolyn Yahaira.
Lo mismo ocurre con Norbal Calvo, un joven de escasos 24 años, que logra interpretar voces tan variadas como la de Osvaldo Valerín, Oscar Arias y Miguel Angel Rodríguez. O con el mismo Emeterio, el único que actúa sin guión; todo lo que dice es de su propia cosecha.
Aquí no importa si alguno se equivoca, o se "enclocha" como dice Marcia con su personaje la Vecina; no está nada mal porque ayuda al vacilón y menos si le da "mal de risa", que tampoco sería raro.
Al final de una hora de grabación, risas, improvisación y un despliegue de talento e ingenio, todos salimos con la sensación de haber departido con decenas de personajes.
Un talento, muchas voces
En el programa parece que el elenco de La patada está integrado por muchas personas, pero son solo ocho, contando al productor, Parmenio Medina, y Fernando López (Caifás) , quien lo acompaña en la conducción.
Esta es la lista de los locutores y sus personajes, según el productor Parmenio Medina:
Marcia Saborío:
- La Vecina. Es una mujer de pueblo, trabajadora, honesta, esforzada. Es la esposa no favorecida con la fortuna de su marido y que sobrevive del fruto de su trabajo ya sea vendiendo chances, lotería o limpiando pisos.
- Inocencia. He aquí a una campesina que se convirtió en la tutora de su papá, un señor muy complicado, con problemas de alcoholismo; es alajuelense y muy "pelionero".
- Karla Vanessa. Esta es una chiquita de cuatro años y medio, que está empezando a estudiar; es vivaz, elocuente, despierta, estudiosa y positiva.
- Tiene como un año de estar en La patada. Desde entonces se ha dedicado a contar un cuento que no va a terminar nunca -el de Lo llopitos-, en el que encarna a una familia sin papá, con mamá y con hijos; en su cuento mamá gallina representa a las mujeres de la vida cotidiana.
- Elodia. Es una señora que trabaja en servicio doméstico, muy lenta, "de inición retardada"; de unos 50 años. Se equivoca muy a menudo
- Sargento Chepa Gutiérrez. Aquí tenemos a una mujer que es miembro de la fuerza pública. Se caracteriza por tratar de hablar un poquito refinado y se le complica todo -"por ejemplo en lugar de óptica dice óctica"-; es diligente en sus funciones. No aguanta nada.
- Chela, la Chilena. Es una mujer culta que interviene en asuntos internacionales.
- Cuchi-cuchi. Es una periodista muy adornada para hablar, que hace una tormenta en un vaso de agua y habla un poquito refinado.
(su verdadero nombre es Juan Sandoval )
- Es un campesino natural no tiene que hacer mucho esfuerzo para interpretar su personaje. Es un campesino, exagerado y honrado.
- Suiteé. Es un negro de Limón; Arnoldo es blanco, pero se crió en el Caribe y conoce la forma de hablar y los dichos de la zona.
- Imita varios personales, entre ellos a: Rafa Guillén, es decir, don Eloy; el padre Hijurco, Iván Mras, Isaac Sasso, Mauricio Montero, entre otros.
- Es imitador de personajes políticos como Miguel A. Rodríguez, José María Figueres, Carlos Manuel Castillo, Oscar Arias. También encarna a gente de la radio, como Yashín Quesada, Everardo Herrera, Ignacio Santos, el doctor Peralta Carazo y Osvaldo Valerín, entre otros.
Es el más veterano en edad y tiempo; tiene 17 años de estar ahí. No imita ni hace personajes; es locutor y, además, conductor junto con Parmenio.
Parmenio Medina, productor general y responsable de todo el programa.