Para las jóvenes que están por graduarse del colegio las carreras son dobles: terminar de preparare para ganar los exámenes de bachillerato y hacer tiempo para encontrar el traje que lucirán en su gran noche.
Si ya visitó, sin mucha suerte, las tiendas. Y nada calza con el vestido que tiene en mente, entonces, puede echar mano de un diseñador.
Aunque esa palabra puede sonarle a “muy caro”, lo cierto es que esos profesionales de la moda trabajan de acuerdo con su presupuesto.
Quizás deba pagar un poco más por su servicio, pero tampoco se trata de una diferencia abismal con la ventaja de que obtendrá un traje conforme a sus expectativas.
Viva reunió a un grupo de jóvenes y experimentados diseñadores que hablaron, y mostraron, las tendencias para los trajes de noche de este temporada.
Ellos son Carlos Villalobos, Lauren Herrera, Ana Margarita Carballo Carazo y el joven Esteban Aguilar Rudín.
La mayoría se formó en la Universidad Creativa que impulsa, desde hace algunos años, la carrera de diseño de modas.
Al igual que ellos, un nutrido grupo de profesionales de la costura trabaja en sus talleres o empresas textiles aportando su creatividad.
¿Cuáles ventajas tiene un traje de diseñador? El grupo coincidió en su respuesta: usted obtendrá un traje a su medida, con una garantía en la calidad de los materiales y el acabado, recibirá consejos sobre los colores y diseños que resaltarán su figura y, un punto importante, lucirá un traje que nadie más tendrá, en una palabra, original.
“En los últimos años ha venido cobrando mucha importancia el vestido único. Es horrible llegar a una fiesta y ver a otra persona con el mismo traje”, explicó Ana Margarita, de 40 años y 17 en ese trabajo.
Lauren y Esteban, quienes trabajan juntos y son de una generación más joven, opinaron que ahora hay una noción más clara del significado de la moda.
“Es cierto que falta más cultura sobre ese tema, pero también hay más revistas, programas de televisión y actividades de pasarela en el país. La gente que gusta del tema tiene una idea más clara de las tendencias”, dijo Esteban, quien diseña con un estilo muy vanguardista.
Su compañera, Lauren, trabaja hace cuatro años en su taller de Cartago. Ella sabe cómo compaginar la moda con el gusto de sus clientes.
“Yo busco primero lo que está en tendencia y se lo explico a la interesada. Si no se atreve a darle un giro radical a su forma de vestir, entonces, tomo elementos de la tendencia y los ajusto a su personalidad”, comentó la joven diseñadora.
Carlos, quien es profesor de la Universidad Creativa, agregó que además del vestido hay que prestar mucha atención a los detalles, o sea, zapatos, accesorios, peinado y maquillaje.
“El cliente participa de todo el proceso creativo. Uno estudia su personalidad –si es muy atrevida o más clásica–; el color de su piel, cabello y ojos, entre otros detalles. Converso mucho con ellos –o ellas– y les presento varias propuestas para que puedan escoger”, explicó el profesional.
¿Cuánto le costará todo ese servicio? Los precios varían de acuerdo al diseño, los materiales y, por supuesto, la trayectoria del experto en moda.
Ana Margarita, por ejemplo, cotiza sus trajes a partir de ¢120.000; Lauren y Esteban parten de ¢35.000, mientras Carlos prefiere negociar esa parte en una entrevista con el cliente.
En la capital también hay una serie de tiendas que importan trajes de noche especiales para graduaciones. Alguno de los cuales son exclusivos –el modelo es único, no hay otro en el país–.
En esa lista están las boutiques Amanda –Mall San Pedro y Multiplaza de Escazú–, Valesky –Centro Comercial La Rambla, en Escazú–, Cerezo Rosa –por el Paseo Colón– y Wappa –Centro Comercial Los Colegios, en el cruce de Tibás y Moravia–.
Cuando visite las tiendas tome en cuenta su presupuesto y no olvide pedir consejos a quienes conocen sobre moda.
Viva también le ofrece una serie de consejos sobre tendencias y detalles importante a la hora de buscar su traje. Recuerde que la elegancia también la aporta la actitud con que veste la prenda.
Para las jóvenes que están por graduarse del colegio las carreras son dobles: terminar de preparare para ganar los exámenes de bachillerato y hacer tiempo para encontrar el traje que lucirán en su gran noche.
Si ya visitó, sin mucha suerte, las tiendas. Y nada calza con el vestido que tiene en mente, entonces, puede echar mano de un diseñador.
Aunque esa palabra puede sonarle a “muy caro”, lo cierto es que esos profesionales de la moda trabajan de acuerdo con su presupuesto.
Quizás deba pagar un poco más por su servicio, pero tampoco se trata de una diferencia abismal con la ventaja de que obtendrá un traje conforme a sus expectativas.
Viva reunió a un grupo de jóvenes y experimentados diseñadores que hablaron, y mostraron, las tendencias para los trajes de noche de este temporada.
Ellos son: Carlos Villalobos, Lauren Herrera, Ana Margarita Carballo y Esteban Aguilar Rudín.
La mayoría se formó en la Universidad Creativa que impulsa, desde hace algunos años, la carrera de diseño de modas.
Al igual que ellos, un nutrido grupo de profesionales de la costura trabaja en sus talleres o empresas textiles aportando su creatividad.
¿Cuáles ventajas tiene un traje de diseñador? El grupo coincidió en su respuesta: usted obtendrá un traje a su medida, con una garantía en la calidad de los materiales y el acabado, recibirá consejos sobre los colores y diseños que resaltarán su figura y, un punto importante, lucirá un traje que nadie más tendrá, en una palabra, original.
“En los últimos años ha venido cobrando mucha importancia el vestido único. Es horrible llegar a una fiesta y ver a otra persona con el mismo traje”, explicó Ana Margarita, de 40 años y 17 en ese trabajo.
Lauren y Esteban, quienes trabajan juntos y son de una generación más joven, opinaron que ahora hay una noción más clara del significado de la moda.
“Es cierto que falta más cultura sobre ese tema, pero tambi´én hay más revistas, programas de televisión y actividades de pasarela en el país. La gente que gusta del tema tiene una idea más clara de las tendencias”, dijo Esteban, quien diseña con un estilo muy vanguardista.
Su compañera, Lauren, trabaja hace cuatro años en su taller de Cartago. Ella sabe cómo compaginar la moda con el gusto de sus clientes.
“Yo busco primero lo que está en tendencia y se lo explico a la interesada. Si no se atreve a darle un giro radical a su forma de vestir, entonces, tomo elementos de la tendencia y los ajusto a su personalidad”, comentó la diseñadora.
Carlos, quien es profesor de la Universidad Creativa, agregó que además del vestido hay que prestar mucha atención a los detalles, o sea, zapatos, accesorios, peinado y maquillaje.
“El cliente participa de todo el proceso creativo. Uno estudia su personalidad –si es muy atrevida o más clásica–; el color de su piel, cabello y ojos, entre otros detalles. Converso mucho con ellos –o ellas– y les presento varias propuestas para que puedan escoger”, explicó.
¿Cuánto le costará todo ese servicio? Los precios varían de acuerdo al diseño, los materiales y, por supuesto, la trayectoria del experto en moda.
Ana Margarita, por ejemplo, cotiza sus trajes a partir de ¢120.000; Lauren y Esteban parten de ¢35.000, mientras Carlos prefiere negociar esa parte en una entrevista con el cliente.
En la capital también hay una serie de tiendas que importan trajes de noche especiales para graduaciones. Alguno de los cuales son exclusivos –el modelo es único–.
En esa lista están las boutiques Amanda –Mall San Pedro y Multiplaza de Escazú–, Valesky –Centro Comercial La Rambla, en Escazú–, Cerezo Rosa –por el Paseo Colón– y Wappa –Centro Comercial Los Colegios, en el cruce de Tibás y Moravia–.