Madrid. El cantante Luis Miguel ofreció este fin de semana el primero de los tres conciertos consecutivos previstos en Madrid, que vivió una noche de boleros, rancheras y viejas canciones con el artista mexicano.
Efectivamente, hubo mucho bolero y mucha canción romántica en la noche del viernes, pero también se vivieron momentos de baile, incluso con aire discotequero.
En esta ocasión, Luis Miguel no hizo alarde de grandes medios técnicos, como tenía acostumbrado a su público madrileño en anteriores visitas.
No hubo una gran orquesta, ni coros, aunque los temas tuvieron los mismos arreglos que en los discos, muchos de ellos dedicados al género bolerístico con el nombre de Romance (1992), Segundo romance (1994), Romances (1997) y Mis romances (2001), y que este mismo mes ha resumido en el recopilatorio Mis boleros favoritos para presentarlo dentro de Mis romances tour 2002.
Amor, amor, amor, Tu me acostumbraste, Perfidia y Toda una vida fueron los elegidos para abrir el concierto de Madrid, para continuar, y después de darse un baño de multitudes, recibiendo aplausos a los que contestó en silencio con su gran sonrisa, con un primer grupo de temas de los compuestos para él, como fueron Dame tu amor, Sol, arena y mar, Suave y O tu o ninguna.
En poco más de hora y media de concierto, Luis Miguel, que celebra el vigésimo aniversario del lanzamiento de su primera grabación, rindió un homenaje a Armando Manzanero con No sé tú y Por debajo de la mesa.
Se acordó también de Argentina, con tangos como Volver o El día que me quieras, y siguió con boleros clásicos como Qué sabes tu, Historia de un amor o Somos novios.
Tras un primer cambio de vestuario, el cantante recuperó viejas canciones como Un hombre busca a una mujer o Cuestión de piel , hizo un hueco a rancheras de su tierra del tipo de La media vuelta y bailó sus temas más poperos como Se que no me amas, Cómo es posible que a mi lado o Te propongo.
Para terminar y en medio de una lluvia de confetis, peluches, flores y hasta unas bragas, que el cantante recogió muerto de risa, Luis Miguel -considerado como uno de los artistas latinos más importantes de la historia, con más de 47 millones de discos vendidos en todo el mundo- interpretó viejas canciones del pop en español, como Ahora te puedes marchar y Cuando calienta el sol.
Durante la gira española de Luis Miguel, que ya ha actuado en Benidorm y Barcelona, le acompañan los músicos Francisco Abonce (trompeta), Tommy Aros (percusión), Alejandro Carballo (trombón), Lalo Carrillo (bajo), Víctor Loyo (batería), Jeff Nathanson (saxo), Arturo Pérez (teclados) y Todd Robinson (guitarra).