El traslado de la momia de la sacerdotisa egipcia Eso Eris por la principal avenida de Montevideo, 18 de Julio, concitó el sábado el interés de decenas de curiosos que acompañaron a pie a los ocho hombres que la portaban a pulso en una parihuela.
La cálida tarde sabatina, que anuncia el despunte de la primavera austral, sirvió para que el inusual cortejo se convirtiera en un atractivo extra, en el marco de la habitual peatonalización de la avenida, dispuesta para la tarde de los sábados por las autoridades de la Alcaldía.
El traslado de la momia de 2.500 años, del Museo Nacional de Historia Natural a otro recinto perteneciente a la alcaldía de Montevideo, donde será exhibida durante dos años, obedeció a la necesidad de liberar el primero de los edificios donde se están efectuando reparaciones.
Al llegar el desusado cortejo a su destino en el Museo de Historia del Arte, ubicado en el Palacio Municipal, los acompañantes y parte del público que aguardaba irrumpieron en una cerrada ovación, en tanto que un equipo de un programa humorístico de la televisión uruguaya, ataviado con ropa negra, portaba una corona de flores.
En el plano estrictamente histórico, por la preparación a la que fue sometida en su momento, es una momia única en el mundo ya que para su exhibición le removieron las vendas de la mitad izquierda del cuerpo y la totalidad de las de la cabeza, dejando intacto el lado derecho del cuerpo.
El conjunto de la momia, con su mascarilla funeraria para recubrirla y el sarcófago, que fue comprado en El Cairo en 1889 por un particular que la donó al Estado uruguayo, pesa 240 kilos y para obtener mayores garantías de estabilidad para su conservación se construyó una parihuela que permitió cargarla a los ocho hombres.
Consagrada al dios Min
La momia fue en vida la sacerdotisa egipcia Eso Eris (vivió entre el 664 y 525 a. C.), consagrada al templo del dios Min en la ciudad Akhmin en Egipto. Su función era tañer el sistro, un instrumento en forma de arco hecho en madera, loza o metal, con varillas transversales donde se suspendían anillos de variado tamaño.
Del análisis del cuerpo se estableció que se trató de una mujer de 20 a 25 años al momento de su muerte, cuya causa no ha podido ser determinada. La ausencia de pelo en todo su cuerpo se corresponde a las costumbres a que eran sometidas las sacerdotisas en los tempos del antiguo Egipto. No obstante, Eso Eris conserva pestañas en su ojo derecho.
Las radiografías que se tomaron a la momia en 1976 mostraron que esta mujer padeció una discreta desviación de columna (escoliosis), no diferente a las que sufren muchas mujeres en la actualidad.
La Intendencia (alcaldía) de Montevideo recibió en préstamo por dos años, además de esta momia, cinco fragmentos de moDmia, un ibis momificado, tres fragmentos de relieve y un fragmento de pintura sobre tela estucada, todas ellas de origen egipcio.
Dentro de dos años, cuando se completen las obras del Museo Nacional de Historia Natural, perteneciente al Ministerio de Educación y Cultura, Eso Eris volverá a ser ubicada sobre la parihuela y se repetirá su paseo a pulso por la principal avenida de la capital uruguaya.