Como uno de los personajes de su ultima novela, titulada Abuelas que vuelan, Floria Herrero"vuela" de un lado a otro para ocuparse de sus nietos. Les cuenta cuentos, les ayuda con las tareas o simplemente "les soba los piecitos para que se les curen las malas notas". El tiempo que le resta lo dedica a escribir.
Abuelas que vuelan es la historia de una familia narrada por una niña de 12 años, entrelazada con anécdotas de algunas abuelas que como ella, tienen mucho qué hacer.
Esta licenciada en artes plásticas inició su trayectoria como escritora en 1979, cuando, cansada de narrarles los mismos cuentos a los alumnos de una escuela de arte que tuvo durante 15 años, decidió escribir uno propio. Así, publicó su primer libro, un cuento llamado El Duende Bambú.
Al año siguiente ganó un Carmen Lyra con su libro El planeta verde. Posteriormente escribió otros cuentos como, La Peña Bruja, El robot enamorado y Margarita la computadora.
En 1991 obtuvo un premio de la Universidad de Northeastern, Illinois con su novela No se detiene el tiempo. Por dos años este libro fue utilizado por esa universidad como lectura obligatoria para los jóvenes que aprendían a hablar español. En 1992 publicó un libro de poesía llamado Galope de luces, el cual fue traducido al inglés.
Sus cuentos y novelas son basados en hechos reales, pero acompañados de la magia que caracteriza a la realidad de los niños. Incluso los personajes son, entre otros, sus nietos e hijos. "Por lo general mis cuentos van dirigidos a niños, pero a los adultos también les encantan", aseguró Herrero.
Su espíritu alegre y jovial se refleja no solo en lo que escribe sino también en lo que hace. Normalmente le dedica las mañanas a jugar tenis, practicar yoga y hacer mandados, mientras las tardes las dedica a escribir y a sus nietos.
Madre de tres hijos y abuela de cinco nietos, confiesa que su familia es lo más importante en su vida. "Mi mayor logro es haber tenido a mis hijos tan lindos y especiales", dice.
Se describe a si misma como tremendamente luchadora. Entre sus metas están el seguir participando en concursos para llegar a ganar todos los que pueda.
"No tengo duda de que lo que más me gusta es escribir y pienso seguir haciéndolo toda mi vida", manifiesta.