Los Ángeles. EFE. Su nombre apenas se conoce, Friz Freleng, pero no así el de sus personajes, como la Pantera Rosa. Por eso, sus seguidores quieren dejar que su obra hable por él en Internet con un maratón que celebre hoy su primer centenario.
La convocatoria nacida en Hellonfriscobay.blogspot.com en honor de este animador de Kansas City, es simple: "Invito a cualquiera, sea experto, entusiasta o novato en la animación, a que vean o vuelvan a ver uno de los dibujos animados de Freleng", afirma el mensaje que ha revolucionado la blogosphera .
Su finalidad es contar con las reacciones de todos los que descubran o redescubran a este animador, por cuya mano pasaron Bugs Bunny, Sylvester, Tweety o el mismo Speedy González, entre otros de sus hijos animados.
Tributo. Un perfecto homenaje para un autor cuya lápida en el cementerio Hillside de Culver City (al oeste de Los Ángeles) incluye el dibujo del saludo de todos sus personajes antes de caer el telón.
Freleng trabajó no sólo para Warner sino para los comienzos de Disney, para la MGM, para United Artist y para su propio estudio, De Patie-Freleng.
Freleng, cuyo nombre de pila era Isadore aunque lo cambió por Friz, lanzó a Porky Pig al estrellato con el corto I Haven't Got a Hat .
Su mano también fue crucial en el nacimiento de los cortos de Looney Tunes/Merrie Melodies y gracias a él tomaron lustre personajes como Sylvester y Tweety, el ratón Speedy González y el gruñón de Yosemite Sam. Este bigotudo enemigo de Bugs Bunny era su personaje preferido y con el que muchos le comparaban, dada su baja estatura y su temperamento volátil.
Además está su triunfo con la Pantera Rosa, capaz de convertir unos simples títulos de crédito en una popular serie de animación.
"El perfecto ritmo de este personaje mudo sólo es comparable con grandes de la comedia, como Charles Chaplin o Buster Keaton", asegura el animador Raúl García, que coincidió con Freleng en el último homenaje a Bugs Bunny al que asistió el artista, fallecido en 1995.
Con tres candidaturas al Oscar, la Pantera Rosa le dio la estatuilla a Freleng en 1965 por el cortometraje The Pink Phink .