Una esperanza empieza a dibujarse para las víctimas de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) casi 600 millones de personas pues un estudio sugiere que la N-acetilcisteina les permite recuperar la función pulmonar que pierden a causa de ese mal.
El combate de la EPOC es una de las prioridades de la Estrategia Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades no Transmisibles, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta iniciativa se basa en la prevención para detener el avance de la enfermedad, que es la cuarta causa de muertes en todo el mundo y una de las principales entre la población anciana de Costa Rica, según datos del Departamento de Estadística del Hospital Raúl Blanco Cervantes.
Los tratamientos existentes hasta ahora se limitan a controlar los síntomas, pero un estudio reciente efectuado en Europa, con 523 pacientes, demostró que el fármaco N-acetilcisteina (NAC) disminuye la pérdida de función pulmonar, que es la principal consecuencia de la EPOC.
"El estudio será presentado el próximo mes de setiembre en Viena. Si se confirma la efectividad de la NAC, será la primera vez que se logre revertir la pérdida de función pulmonar en EPOC, lo que representa un gran avance para la salud y para la calidad de vida del paciente", explicó el neumólogo brasileño José Roberto Jardim, profesor del Departamento de Medicina Clínica en la Universidad Federal de Sao Paulo.
El especialista es miembro de la Iniciativa Global para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD, por sus siglas en inglés) y participó el pasado jueves en un simposio sobre la EPOC, organizado por la Asociación Costarricense de Neumología.
Factores de riesgo
Las personas que fuman, las que permanecen en contacto con productos químicos, y las que cocinan con leña son las principales candidatas a padecer la EPOC.
Es probable que la enfermedad tenga un componente genético y sea hereditaria, pues se observa con frecuencia en personas de una misma familia. Sin embargo, varios factores conducen a que esa predisposición se manifieste.
Entre el 15 y el 20 por ciento de los fumadores padecen la enfermedad y la incidencia de muertes es mayor en ellos que en los pacientes no fumadores, porque pierden la función pulmonar con más rapidez. La incidencia es mayor en hombres que en mujeres.
"El consumo de tabaco, la exposición al polvo, y el contacto con productos químicos en entornos laborales son los factores de riesgo establecidos. Otros factores probables son la contaminación del aire, la exposición de los niños al humo del cigarro, el bajo peso al nacer, y las infecciones respiratorias durante la infancia", precisó el neumólogo Mario Ingianna, del Servicio de Neumología del Hospital San Juan de Dios.
Según explicó, la EPOC es la obstrucción persistente de las vías respiratorias, causada por una respuesta inflamatoria anormal a la presencia de gases nocivos o de partículas contaminantes.
Tales agentes causan la inflamación de los alvéolos pequeños sacos de aire de los pulmones y la destrucción de sus paredes.
Cuando la inflamación se prolonga por mucho tiempo, llega a convertirse en un daño permanente que dificulta el intercambio de oxígeno entre los alvéolos y la sangre. Por ello, la EPOC hace que el aire quede atrapado en los pulmones
"La enfermedad suele relacionarse con bronquitis crónica, enfisema y enfermedad de las vías aéreas periféricas. Puede ser que el paciente presente solo una de esas alteraciones o las tres, y de eso dependerá la intensidad de los síntomas", advirtió Ingianna.
Añadió que las dificultades relacionadas con la definición de la enfermedad contribuyen a subestimarla y con frecuencia es confundida con asma. Debido a que la tos se considera algo normal en los fumadores, pocos la detectan como un síntoma de EPOC.
La mejor medicina
La muerte asociada a la EPOC puede producirse por insuficiencia respiratoria, por neumonía, por alteraciones en la frecuencia cardiaca (arritmia), o por obstrucción de las arterias que llevan la sangre a los pulmones (embolia pulmonar).
Además, las personas con EPOC tienen más riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón.
Algunas personas con enfisema grave requieren de una cirugía para reducir el volumen de los pulmones y mejorar su funcionamiento.
Si bien la industria farmacéutica busca nuevas opciones para los pacientes, la OMS señala que la principal medida para combatir la EPOC consiste en reducir el consumo de tabaco.
En el caso de pacientes no fumadores, deben alejarse de químicos y controlar la presencia de polvo u otros contaminantes en su entorno.
Con tratamientos, los pacientes logran controlar los síntomas como el espasmo muscular, la inflamación y el aumento de las secreciones.
Por lo general, para reducir el espasmo muscular se emplean broncodilatadores.
En ocasiones, la enfermedad se agudiza por infecciones bacterianas que hacen necesario el uso de antibióticos. El mal también puede empeorar si la persona tiene gripe, por lo cual se recomienda a los pacientes vacunarse cada año contra el virus que la provoca.
Según Ingianna, el ejercicio físico, como caminar y la bicicleta fija, es fundamental para mejorar la calidad de vida del paciente.
Algunas técnicas ayudan al paciente a mejorar el funcionamiento pulmonar mientras tienen relaciones sexuales y realizan otras actividades, para que la EPOC no les impida llevar una vida normal.