Las instituciones financieras pueden tener el lote de sus sueños, por medio de los remates y las ventas directas. Los remates son parte de un proceso judicial en donde se ven involucradas dos partes: el deudor que no pudo asumir el pago de sus obligaciones y existe una garantía hipotecaría de por medio y el banco como acreedor.
Por otra parte, estas entidades también realizan ventas directas de aquellas propiedades que se adjudican en estos remates. Ambos mecanismos tienen sus ventajas y representan una oportunidad para comprar en condiciones favorables.
El remate Los interesados en participar deben conocer el proceso. Según Oscar Alvarado, gerente general de Mutual Alajuela, en el acto se debe entregar un 40 por ciento de la base, en el caso de que la institución sea parte del sistema financiero nacional para la vivienda. Una vez adjudicado el bien, la parte involucrada debe depositar el resto del dinero, ese mismo día. En casos comerciales, se entrega un 30 por ciento de la base y se tiene tres días para depositar el resto
Quienes están interesados en participar, pueden revisar el diario oficial La Gaceta, ya que su publicación se debe hacer con anterioridad en ese medio.
El día del remate, el banco se hace representar por un abogado y lleva su postura explicó Oscar Sánchez, director de bienes del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR).
Aunque lo común es que no se presenten otros postores, Sánchez agregó que, si una persona presenta una mejor oferta, se puede adjudicar el bien.
Aunque la persona adquiere ese bien sin ningún gravamen, debe tomar en cuenta que debe cancelar los impuestos y cargas municipales atrasados, así como los recibos pendientes de luz y agua.
Por su parte, Alvarado señaló que la ventaja de este proceso es que se adquiere la propiedad a un costo por debajo del valor del mercado, ya que la entidad acreedora, durante el remate, presiona hasta llegar al tope definido en cuanto al capital, intereses y costos.
Sin embargo, los profesionales advierten que, una desventaja es el riesgo que se corre al adquirir un bien, sin haber visto antes sus condiciones.
La venta directa
Sánchez explicó que, desde la reforma a la Ley Orgánica del Banco Central en 1995, la venta directa de propiedades por parte de los bancos estatales se ha acelerado.
Esto le facilitó a estas entidades, el negociar con estos bienes, que se adjudican como garantía de un crédito. Este funcionario también aseguró que a los bancos estatales les interesa vender cuanto antes estos bienes inmuebles, ya que después de dos años, tienen la obligación de guardar una reserva equivalente al valor total de la propiedad, volviendo onerosa su administración.
En las ventas directas el interesado debe presentarle al banco una oferta con un precio superior al establecido en el avalúo.
La ventajas en estos casos es que, el banco involucrado en la venta, le puede ayudar a obtener un financiamiento. En todo caso, cualquier institución financiera trata de vender lo más pronto posible estos bienes inmuebles, por lo que cuentan con corredores de bienes raíces y estrategias publicitarias para seducir a los compradores. Además, hay departamentos que le informan sobre los planos y el estado del bien.