Puerto España (Trinidad y Tobago). Con sustos y hasta espasmos, la Selección Infantil de Costa Rica dio un paso decisivo en su camino hacia el Mundial Sub-17 que se celebrará el año próximo en Egipto, al vencer ayer tres goles a uno a Canadá.
No fue el mismo equipo que ganó en forma convincente a Bermudas y Estados Unidos, más bien se pareció a la que dejó una estela de dudas cuando debutó ante República Domicana.
Si bien es cierto que los canadienses abusaron de la fuerza y la velocidad, los nuestros no lograron imponer su técnica y el partido se constituyó en un encuentro de poco entusiasmo.
En los primeros minutos la Tricolor jugó atolondrada, especialmente por la indisciplina táctica de su mediacancha. Por ello, el técnico Armando Rodríguez se vio obligado a bajar a los delanteros Esteban Santana y José Humberto Ugarte.

Canadá ponía más movilidad y obligó en varias oportunidades al portero tico, Jairo Villegas, a emplearse plenamente. Sin embargo, los nuestros encontraron la tranquilidad al minuto 22, cuando Ugarte ganó un balón y sirvió al espacio, para que Santana dominara y venciera al portero Mark Dorego.
La cuenta se amplió a los 26. En esta ocasión, Santana devolvió el favor al recuperar el esférico y servir al espacio, donde, encarrerado, Ugarte disparó acertadamente, pese a la marca de dos defensas.
Con el dos a cero, el partido entró en un desgano en el que Costa Rica no buscó el ataque, mientras el rival tampoco presionó por descontar.
En la complementaria, los canadienses ingresaron con nuevos bríos y anotaron a los tres minutos. Por el sertor de la derecha, Tim Taylor logró sacar un marca y centró para que el recién ingresado, Kevin de Serpa venciera la resistencia de Jairo Villegas.
Sin embargo, la modorra continuaba; el letargo llegaba hasta las amplias graderías del Estadio Nacional. Ambos equipos se contagiaron de pereza y el balón iba y venía sin rumbo preciso.
Por ráfagas, los norteamericanos salían del esquema y hacían lucir realmente mal a los nuestros, especialmente por el sector derecho, donde Esteban Montiel tuvo infinidad de problemas.
Quizá el único que se salió del libreto del "dejar hacer, dejar pasar" fue Esteban Santana, quien luchó a brazo partido por imponer una historia diferente al cotejo.
Una y otra vez, Santana se estrelló contra una férrea defensa canadiense. Los intentos del saprissista, como Quijote contra los molinos, sí tuvo frutos.
A los 20 minutos Esteban chocó contra el portero Dorego, quien, en forma artera, lesionó al nuestro. Luego de salir en camilla y reingresar al terreno de juego, Santana tuvo su premio.
En duelo cerrado con Dorego, el espigado delantero ganó el balón con la cabeza y lo hizo llegar hasta el fondo de los cordeles. No hubo celebración en el cuadro tricolor. Más bien reinó un ambiente de preocupación por la suerte del delantero, que de nuevo viajó en camilla, ahora para no reingresar.
El cambio de Santana por Willy Olivares trajo confianza a la parte baja, pero hizo que Costa Rica renunciara totalmente al ataque. Esto es lógico si se analiza que la diferencia era de dos goles y el técnico, Armando Rodríguez, prefirió defender antes que arriesgar.
Los últimos minutos fueron de agonía. Canadá trató de sacar fuerzas de flaqueza con fuertes avanzadas por las puntas. Así, el trabajo del líbero Jaison Bryan se multiplicó. Sin embargo, los ataques norteamericanos fueron imprecisos y nunca amedrentaron seriamente la cabaña de Villegas.
El pitazo final del mexicano Gilberto Alcalá llenó de alegría a la Tricolor, cuyos integrantes dieron gracias al Creador por la conclusión del partido.
Con este marcador, Costa Rica encabeza junto con México la tabla de posiciones de la cuadrangular final que decide tres plazas para el Mundial Egipto 97.
Ahora, la Sub-17 enfrentará a México el próximo miércoles a las 10 p.m. (8 p. m. en Costa Rica). En el duelo preliminar se enfrentarán los perdedores de ayer, Canadá y Estados Unidos.