
Cuando se refiere al hip hop , el bailarín Miguel Bolaños habla como un erudito, describiendo con precisión los ámbitos en que éste se ha desarrollado. No en vano, será el principal encargado de comandar la segunda cita del proyecto Intercambios , que actualmente coordina el compositor Otto Castro en la sede del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC).
La charla interactiva ¿Hip-hop en Costa Rica? se realizará hoy, a las 8 p. m, en la Pila de la Melaza, con la presencia de los integrantes del proyecto La Zona que, desde hace un año, Bolaños dirige con jóvenes de barrios periféricos de San José.
Además de Bolaños -quien dictará la charla- se presentarán Alex Salazar, Bryan Fonseca, Jhon Álvarez, Michael Picado, Andreina Méndez, Karen Wedel, Oscar Carvajal, Diana Garita y Jefry Salazar.
Sus especialidades no solo abarcan el baile, sino también otras manifestaciones propias del género, como el rap y el grafitti .
"El hip-hop es todo un movimiento y una cultura urbana, que incluye cuatro aspectos: rap (voz), grafitti (arte), mezcla ( scratching , con dos discos a la vez) y el break-dance (baile)", explicó Bolaños.
"El prejuicio más común y el que más se resiente es la vestimenta, que confunde a los amantes del hip-hop con delincuentes y la que más se siente", señaló Bolaños. "Los prejuicios surgen por ignorancia. ¿Por qué se utiliza un lenguaje tan fuerte? Todo tiene una razón y de eso tratará la charla".
Sin ser un espectáculo escénico propiamente dicho, la cita de hoy pretende abarcar las características locales que ha tomado un movimiento mundial que, sin duda, tiene expresiones particulares en cada región: La Zona se encargará precisamente de eso.
Este proyecto, que reúne a bailarines y raperos más ligados a la cultura urbana que a las academias formales, trabaja de forma intensiva, dándole oportunidad a los jóvenes de que tengan un espacio para que puedan expresarse artísticamente a través de lo que más les gusta hacer, como es el hip hop , adelantó su director, cuyo proyecto cuenta con el aval de la Compañía Nacional de Danza (CND) y el Proyecto Lince, que dirige el bailarín Humberto Canessa.
El grupo reúne a jóvenes entre los 15 y 22 años, que reciben formación cuatro veces por semana en danza, teatro e improvisación.