La discapacidad que afecta al joven cartaginés Pablo Acuña no ha podido vencer su espíritu innato de líder y atleta.
Por esas virtudes, hace poco representó al país en el I Congreso Regional de Atletas de América Latina, en Puerto Rico.
Pablo es vocal de la directiva de las Olimpiadas Especiales, en Cartago, y también es un afanoso atleta en varios deportes. El joven obtuvo en noviembre el primer lugar en destrezas en baloncesto en los Juegos de la Amistad de Cartago y, aparte de ser vocal de la directiva cartaginesa, es juez, árbitro, entrenador y asistente administrativo.
En Puerto Rico, su participación logró el reconocimiento de la prensa boricua, especialmente por su beligerancia en la ponencia que presentó a favor de la población con alguna discapacidad.
En su presentación, afirmó: "El mundo entero debe darse cuenta de que los discapacitados debemos tener las mismas oportunidades a nivel físico, espiritual y democrático".
Pablo también habló sobre el programa Olimpiadas Especiales de Costa Rica. Por su dinamismo, esa organización nacional postuló al joven como candidato para ser "mensajero global" de los discapacitados en el mundo, algo así como los embajadores que nombra el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
"Agradezco mucho a mi padre, William Acuña, haberme inculcado el deseo de superación y las energías necesarias para no dejarme abatir por las humillaciones que a veces sufrí por mi discapacidad", contó Pablo, quien sufre de retardo mental.
Él está convencido de que se pueden mejorar los programas para la juventud con discapacidad "si el Ministerio de Educación Pública, en convenio con nosotros, instruye a los directores regionales y a toda la dirigencia de la educación primaria y secundaria, especialmente a los profesores de enseñanza especial", comentó Pablo.
El joven también exhortó a la empresa privada a colaborar en los Juegos Especiales, y recordó que, por falta de presupuesto para alimentar a los atletas, casi se cancelan las justas de noviembre.