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Un hombre, dos pasiones

Enrique Weisleder, un gran administrador, tenía dos pasiones: el Saprissa y su familia

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Enrique Weisleder Cidelski tenía dos pasiones: el Saprissa y su familia. Una vez le pregunté qué lo sostuvo 25 años como tesorero y 32 años como dirigente, y, sin vacilar, me respondió: “Celia Fastag, mi esposa. En 51 años de matrimonio me dio libertad absoluta para servir al club”.








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