Con un filme de dibujos animados basado en un cuento del escritor chileno Luis Sepúlveda, del que fueron presentados los primeros 20 minutos en la Muestra del cine de Venecia, la industria de animación italiana desafía a la poderosa estadounidense Walt Disney.
La gaviota y el gato, basado en el libro Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar de Sepúlveda, uno de los primeros cuentos publicados por el escritor suramericano en Europa, es una versión animada entre la denuncia ecologista y la solidaridad con los "diferentes".
Sepúlveda, presente en Venecia como miembro del jurado, confesó que había autorizado la transformación en imágenes de su libro al director italiano de animación Enzo Daló porque temía que "la historia terminara en manos de quienes sólo piensan en la industria".
Los 20 minutos del dibujo animado, cuya versión definitiva estará listo en diciembre, cuando será lanzado al mercado a competir con los colosales filmes de la Walt Disney.
"Yo aprecio los dibujos animados, pero no amo los de Disney, estoy convencido de que la versión de Hércules, hace mucho daño a los niños europeos, que terminan por banalizar todo", afirmó el autor de El viejo que leía novelas de amor.
En los 20 minutos de filme proyectados, un gato negro bonachón le promete a una gaviota madre antes de morir, debido a que sus alas están cubiertas de petróleo, que incubará su huevo y le enseñará a volar a su hijo.
"Es un trabajo artesanal, 99 por ciento fiel a su título, con personajes y dibujos muy tiernos, ninguno es agresivo", agregó Sepúlveda.
"Mi criterio de selección depende del bostezo. Me carga bostezar en un filme", agregó maliciosamente Sepúlveda, quien recalcó que el estilo y la técnica completamente diferentes de las que suelen usar las productoras americanas o japoneses para los dibujos animados, "nos permitirá una coexistencia pacífica, tanto que serán los distribuidores a nivel mundial".
El director D'Aló y sus colaboradores de la sociedad turinesa Linterna Mágica, que edita cuentos y libros didácticos para niños en Italia, elaborarán más de 220.000 dibujos para completar el filme, empleando a 300 personas, entre dibujantes y técnicos.
Producido por la firma italiana Cechi Gori, con un costo de cerca 7 millones de dólares, el filme será distribuido en Estados Unidos por Miramax y deberá abrir las puertas a la creación de una "Disney italiana".