Un bombillo, por más simple que parezca, ha sido uno de los inventos que ha cambiado radicalmente la forma en que vive el ser humano. No importa el estatus social, el tamaño de la construcción o el número de habitantes:
no hay casa que no lo tenga. Su utilización es tan común que son pocos los que se preocupan por conocer estos artículos más a fondo desde su invención en 1879 por Thomas Edison. Este pequeño, pero gran invento, significó un cambio, al iluminarse -de un pronto a otro- las noches y los espacios cerrados.
De ahí que, antes de comprar un bombillo en el supermercado o la ferretería, piense primero en las opciones que existen y las necesidades que tenga. Hay diferentes fuentes de luz artificial, que se utilizan para lograr un flujo luminoso señaló Guillermo Guevara, ingeniero comercial de Sylvania.
Existen, agregó, las lámparas incandescentes y fluorescentes, que se utilizan en al interior de la casa y las de mercurio, sodio y halógenuros metálicos, ideales para iluminar el exterior de viviendas y edificios.
Por su parte, Virgilio Jiménez, coordinador general del Laboratorio de Eficiencia Energética del ICE, señaló que la fuente de luz más utilizada a nivel residencial sigue siendo el bombillo incandescente, el cual se ha utilizado a lo largo de muchos años y continua como el más popular por su bajo costo.
Funciona gracias a un filamento que emite luz. Sin embargo, el 90 por ciento de la energía la disipa en calor y el 10 por ciento restante en luz, por lo que es muy ineficiente explicó.
Sobre los bombillos compactos fluorescentes, Jiménez indicó que entraron al mercado nacional hace unos años y, aunque son más caros que el incandescente, resultan ser más eficientes y duraderos. Este tipo de bombillo es una versión mejorada de los tubos fluorescentes lineales.
Características
Son pocas las personas que conocen cuáles son las características que se deben tomar en cuenta para una acertada elección de una fuente de luz. En primer lugar, afirma Guevara, se debe contemplar la temperatura de color es decir que tan amarilla o blanca es la luz que sale del bombillo, señala.
Por ello, la luz que emiten los bombillos influyen en el tipo de ambiente que se pretenda generar. La sensación de una luz blanca es fría, ideal para áreas de trabajo, como la cocina o los cuartos de estudio, porque activan y mantienen despierta a una persona.
La luz amarilla es mucho más cálida y se utiliza para ambientes más tranquilos del hogar como la sala y los dormitorios.
La otra característica a la que se le debe prestar atención es al índice de rendimiento de color. La luz distorsiona las tonalidades de los objetivos que ilumina. Según el tipo de luz que se utilice, así se verán los colores de los artículos que éste va a iluminar.
Cualidades
Conociendo estas características, se comprenden mejor las cualidades de los bombillos incandescentes y fluorescentes. Según los expertos consultados, el bombillo tradicional emite una luz muy cálida. Además, tiene un excelente rendimiento de color, que incluso, se asemeja mucho a la luz del día que es cuando mejor se aprecian las tonalidades de los objetos que se iluminan.
Por otra parte, los bombillos compactos fluorescentes pueden emitir dos tipos de luminosidad: cálida y fría.
Tanto Guevara como Jimenez, consideran que son pocas las personas que conocen esta cualidad de los fluorescentes compactos, sin imaginar que se puede elegir el tipo de luz.
Aunque en los fluorescentes el índice de color no es tan bueno, la tecnología ha logrado mejorar su calidad considerablemente, convirtiéndolo en un competidor aceptable del incandescente. Jiménez recomendó fijarse en la marca y la garantía del producto que está comprando.
En algunos lugares se venden fluorescentes a menos de ¢500, sin garantía y que duran muy poco afirmó.
Datos suministrados por la empresa Sylvania reflejan que, del 100 por ciento de la compra de bombillos a nivel residencial, solo el uno por ciento representa el consumo de bombillos compacto fluorescentes. A pesar de ello, la tendencia es a sustituir los sistemas tradiciones, por otros que ahorren energía.
Por último, recuerde que, según el tipo de producto, se pueden crear efectos interesantes en las habitaciones.
Hay bombillos que emiten una luz general. Los reflectores son aquellos que dirigen la luminosidad a un punto específico y que son ideales para acentuar un espacio específico (cuadro o detalle arquitectónico).