Las hay grandes, chiquitas, chatas, respingadas, gruesas y delgadas...Sin importar la forma o el tamaño, la nariz es un órgano con mucho trabajo: es la encargada de distinguir los olores que flotan en el ambiente y el principal canal de entrada de aire al cuerpo al que calienta y humedece.
Además de ello, agrega resonancia a la voz, y recibe los fluidos que vierten en ella los senos paranasales y los conductos lagrimales.
También, la nariz es el primer contacto del mundo externo con nuestro organismo. Ella es la que se encuentra frente a frente con los agentes que producen alergia, los virus y las bacterias. ¡Tremendo trabajo!
A través de la respiración función en la que es fundamental la nariz el oxígeno llega al interior de los pulmones, se transfiere a la sangre y se expulsan sustancias de desecho. Sin embargo, si este preciado órgano presenta un trastorno puede obstaculizar el paso del aire e impedir que la persona respire bien.
A respirar mejor
Los síntomas suelen ser dolor de garganta, molestias en el oído, ronquidos, rinitis excesiva, mareos, entre otros. Ellos indican un probable trastorno en el tabique (hueso y cartílago que divide la nariz) o en los cornetes (a los lados del órgano).
Por lo general, el tabique nasal es recto. No obstante, un defecto de nacimiento o una lesión puede hacer que esté torcido. Por lo general, el tabique desviado no causa ningún problema médico.
A pesar de ello, sí hay casos en que un tabique desviado puede causar sinusitis (inflamación de los senos nasales) y agravar una rinitis.
Una sencilla operación, la septoplastía, puede remover el cartílago de sobra o enderezar un hueso que obstaculiza la respiración, y solucionar el problema.
Es un procedimiento bastante común, explica el otorrinolaringólogo Gregorio Campos. En el hospital San Juan de Dios, se suelen hacer entre 8 y 10 operaciones semanales.
"Muchos pacientes llevan toda una vida sin respirar bien, después de la operación se dan cuenta lo que es respirar de verdad", dice.
Un toque de belleza
La nariz también se opera por razones estéticas. Esta es una de las operaciones plásticas más comunes, sobre todo en mujeres y en adolescentes o adultos jóvenes.
Este procedimiento se denomina septorrinoplastía, y en algunos casos se combina con la septoplastía.
El cirujano plástico Alejandro Lev explica que es una operación sencilla. Con ella se puede disminuir el tamaño de la nariz, refinarla, quitarle deformidades, levantar la punta, etcétera.
Suele hacerse cuando el crecimiento de la nariz ya se ha completado durante la adolescencia pero en casos de una deformidad muy marcada se puede hacer a niños.
Al ser una cirugía estética no se puede hacer en el seguro social. Los costos son variables, pero el procedimiento con clínica, anestesia y honorarios médicos puede tener un costo cercano a los ¢450.000.
Es importante asegurarse que en ambos procedimientos se tenga al profesional indicado. Una septoplastía se le encarga a un otorrinolaringólogo y una septorrinoplastía a un cirujano plástico, ambos certificados por el Colegio de Médicos y Cirujanos de nuestro país.
En el quirófano
Ambas operaciones suelen tener una duración de entre 40 y 60 minutos. Se hacen con anestesia general y pueden ser ambulatorias. Son poco dolorosas y tienen una recuperación rápida.
Durante las primeras 24 horas la persona lleva vendajes, los moretes que aparecen en la cara suelen desaparecer a las dos semanas. No quedan heridas porque todo el trabajo se hace interno.
Después de operado se deben tener ciertos cuidados: dormir al menos 10 días boca arriba, evitar golpes en la nariz y prevenir una quemadura con el sol.
Como en toda operación, se corren riesgos. Existe la posibilidad de una reacción alérgica o la aparición de una infección.
En el caso de la cirugía estética, el paciente puede quedar insatisfecho con su nueva nariz y tener que someterse a un proceso correctivo. Sin embargo, si el procedimiento se realiza con los profesionales adecuados, los riesgos son menores.
Sea un asunto estético o respiratorio, una operación en su nariz puede ser una solución a su problema.
Curiosidades nasales
El estornudo se encarga de limpiar los conductos nasales como respuesta a una irritación, de la misma forma que la tos limpia los pulmones.
El sentido del olfato es mucho más complejo que el sentido del gusto. La variedad de olores que se pueden distinguir a través del olfato (entre 2.000 y 3.000) son muchos más que los sabores.
La frecuencia normal de respiración en un adulto es de 10 a 15 veces por minuto.
El olfato juega un papel importante en el sabor de las comidas, por esto cuando se está resfriado los alimentos "pierden sabor".
Uno de los síntomas precoces de la enfermedad de Parkinson es la pérdida del olfato.