La decisión de la Universidad de Costa Rica (UCR) de reimprimir para la venta, a partir de marzo, los libros de texto de la serie "Hacia el siglo XXI", para primaria y secundaria, generó la reacción negativa del Ministerio de Educación Pública (MEP) y las editoriales privadas.
Esta serie de 3,5 millones de ejemplares es producto de la iniciativa del MEP de dotar de libros de texto a estudiantes de escasos recursos, a los cuales se les presta por un año a cambio de un pago de ¢780.
Los libros fueron elaborados por investigadores de la UCR gracias a un donativo de ¢900 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Con ellos se cubrirá a un 60 por ciento de la población estudiantil de zonas rurales, escuelas unidocentes y urbano- marginales, por lo que el restante 40 por ciento es un mercado cautivo del cual podrán lucrar las editoriales privadas.
Según el ministro de Educación, Eduardo Doryan, ya existía un acuerdo previo para que la UCR entre a competir en el mercado hasta 1998, por lo cual se opone a que lo haga este año.
El 24 de febrero pasado, en una carta que envió al rector de esa casa de estudios, Gabriel Macaya, sustentó su oposición en la posible "quiebra de las editoriales privadas" que venden también este tipo de textos.
Asimismo, le recordó que con esta decisión incumpliría una de las cláusulas del Contrato para la Edición de Texto, Guías Didácticas y Cuadernos de Trabajo entre el Ministerio de Educación Pública y la Universidad de Costa Rica, firmado entre las partes el 12 de mayo de 1995.
Se trata de la cláusula número 14 la cual obliga a la UCR a someter al MEP su decisión de reimprimir los textos.
"Competencia desleal"
Para las editoriales privadas la posible reimpresión de la Editorial de la UCR sería "competencia desleal" ya que no han incurrido en los gastos que implica elaborar una serie de textos pues lo hicieron en forma "subsidiada", gracias al aporte del BID.
La Nación intentó conocer la opinión de Gabriel Macaya, rector de la UCR, pero está fuera del país y regresa hasta mañana.
Yamileth González, vicerrectora de Investigación, manifestó que en este caso lo importante es la calidad de los textos con los que trabajarán los estudiantes. Prohibir la participación de la UCR contradice lo dicho por el MEP pues se estarían manejando dos contenidos diferentes, aseguró.
"Lo último que recibí del Rector el lunes fue una nota en la que solicita reconsiderar algunos puntos, pero hasta que él vuelva el jueves discutiremos lo sucedido", dijo Doryan.
En un sondeo realizado por La Nación con casas editoriales se puso en evidencia el malestar de estas empresas por lo que calificaron como "competencia desleal".
Lilliana Barrantes, directora de Editorial Rei Centroamericana, y Elsa Morales, directora de Editorial Santillana justificaron este calificativo afirmando que la UCR no ha incurrido en ninguna inversión ya que los textos educativos fueron subsidiados por el BID.
"¿Cómo vamos a competir contra una empresa subsidiada?", preguntó Barrantes. En cuanto a la duda sembrada sobre la calidad de los textos que ofrecen dijeron que estos son aprobados por el Consejo Superior de Educación.
En todas las bibliotecas de las escuelas y colegios estarán las colecciones completas de todas las casas editoriales del país, así serán los educadores y docentes los que definan cuál texto educativo es el mejor, aseguró Doryan.