Quito. (AFP). Fuertes marejadas se observaron este viernes en las islas Galápagos en el Pacífico ecuatoriano, ocasionando inundaciones aunque sin dejar víctimas, entre los primeros efectos registrado a raíz del terremoto y tsunami que devastaron Japón, informó el presidente Rafael Correa.
En la isla de "San Cristóbal se retiró el mar 30 metros, regresó el agua e inundó la zona urbana. Sí ha habido un efecto pero no ha habido peligro de vidas humanas", dijo el mandatario, tras recibir un reporte de la comandancia de la Marina en Galápagos, un archipiélago situado a unos 1.000 km al oeste de la costa ecuatoriana.
"Sí va a haber destrucción de bienes inmuebles porque ha entrado el agua con fuerza en la población", afirmó el gobernante en conferencia de prensa.
Un oficial de la Marina señaló vía telefónica que una ola, cuya altura no especificó, "produjo incluso el desprendimiento de un muelle y varias embarcaciones se han movido de su sitio" de anclaje.
En tanto, en la isla de Santa Cruz, que pertenece a las Galápagos, se registró un descenso de dos metros de agua en cuatro minutos. "La capitanía está inundada", indicó Correa desde la ciudad de Guayaquil (suroeste), donde se monitoreaba la emergencia.
"Me informan que el mar está retrocediendo un metro y medio cada dos minutos en Galápagos (...) hay que estar alertas", añadió, anunciando que unas 242.000 personas fueron evacuadas a nivel nacional como medida preventiva.
El archipiélago está conformado por 13 islas principales, entre ellas San Cristóbal y Santa Cruz, además de 17 islotes.
Las autoridades ecuatorianas proyectaron que una primera ola de aproximadamente 2,45 metros llegaría a Galápagos a las 5:38 p. m. locales (3:38 p. m. de Costa Rica). La ola debía luego alcanzar la provincia costera de Esmeraldas y la provincia de Guayas.
En la mañana, Correa decretó el estado de excepción y ordenó la evacuación de las personas que habitan en regiones expuestas tras anunciar la "inminente amenaza" de tsunami tras el terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter en Japón. Horas más tarde, el jefe de Estado señaló que los efectos del sismo en Ecuador serían como los de una "simple marejada".