
Mareados. Así es como salen la mayoría de quienes tienen el valor de subirse al Tsunami, nuevo juego mecánico de Zapote. Esta máquina, de fabricación italiana, lo "batirá" por un tiempo máximo de 3 minutos.
Tan rápidas como las vueltas que da, este juego ha adquirido fama de llevar el estómago al límite. Sin embargo, el operador del aparato, quien prefirió no ser identificado, dijo que "son contadas las veces que alguien se ha vomitado. A la gente lo que le gusta son las vueltas".
Con esta opinión coincidieron, ayer en un sondeo realizado por La Nación, quienes bajaron de la marejada de emoción. "La sensación es muy linda, diferente", comentó el joven Roberto Quesada; "es muy original". "No es rudo, solo que uno no sabe si está arriba o abajo"; agregó su novia, Shirley Garita.
Sin embargo, doña Damaris Monge, salió "bastante mareada". Es una sensación espantosa, aseguró. A la pregunta de si le gustó, dijo que sí: "Hasta me montaría de nuevo."
En el momento del recorrido, un par de atracciones mecánicas más estaban por entrar en escena. Una, similar a la montaña rusa, empezó a funcionar ayer por la tarde y la otra, de nombre Caos, viene en camino.
Los juegos mecánicos siguen siendo el fuerte de las fiestas en Zapote. Pero, también son las que más heridos generan. Constantino Arroyo, capitán de la Cruz Roja, dijo: "No se puede especificar de cuál juego vienen los heridos, lo que sí se puede afirmar es que son más los que vienen de los juegos mecánicos que del redondel de toros."
De acuerdo con el corte estadístico de la Cruz Roja, del 26 de diciembre, a las 11:55 p.m., durante ese día fueron atendidas 46 personas y trasladadas 4. Cinco de ellas provenían del redondel, 14 de los juegos mecánicos y 27 de otros sectores.