Múrmansk. Algunos de los tripulantes del submarino nuclear "Kursk" pudieron sobrevivir hasta 12 horas después del accidente que lo hundió en el Artico el pasado 12 de agosto y al parecer un incendio acabó finalmente con ellos, dijo hoy la Armada rusa.
El comandante de la Flota del Norte rusa, almirante Viachislav Popov, señaló que algunos indicios apuntan a que la veintena de tripulantes del "Kursk" refugiados en la popa tras los primeros instantes del accidente habrían vivido hasta el día siguiente.
"El momento preciso (de la muerte) lo establecerán los forenses, pero mi experiencia en submarinos me permite suponer que la dotación murió no más tarde del día 13 de agosto", afirmó.
De esta forma, algunos de los 118 marinos del "Kursk" habrían estado esperando al menos durante 12 horas en el fondo del mar de Barents un rescate que nunca llegó.
Otros informes suministrados durante toda la mañana indicaron que los cuatro cadáveres recuperados de la popa del submarino hace dos días presentaban quemaduras y traumas diversos, lo que permitió hoy a los expertos confirmar que se produjo un incendio en el interior.
Sobre uno de los cadáveres se encontró una nota en la que el teniente de navío Dmitri Kolésnikov apuntaba en sus últimos instantes de agonía la presencia de 23 marinos en el compartimento noveno, adonde se desplazaron desde los tres anteriores.
Hoy se suspendieron temporalmente los trabajos de rescate en la zona debido a la marejada con fuerza 6-7 y las ráfagas de viento de hasta 25 metros por segundo, con olas ocho metros de altura.
Las previsiones meteorológicas señalan que en las próximas horas la tempestad amainará, lo que permitirá reanudar las labores de recuperación de los cadáveres, que ahora se concentrarán en la cámara novena.
La Armada y el Kremlin han indicado que se continuará el rescate hasta que se retire el último cuerpo.
Pero el director de la oficina que diseñó el "Kursk", Igor Spasski, adelantó que probablemente la operación terminará si se consigue recuperar esta veintena de cuerpos sugerida por la nota del teniente Kolésnikov.
La Armada siempre sostuvo que en los primeros instantes de la catástrofe que hundió el "Kursk" murieron más de las dos terceras partes de la dotación del submarino nuclear.
La ceremonia fúnebre, cuya celebración estaba prevista para mañana en la base de Severomorsk, fue suspendida hoy pues la fuerte tormenta impidió el traslado a tierra de los cuatro cuerpos rescatados hasta el momento.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.