Ankara. El Alto Tribunal de Apelaciones turco ratificó hoy, jueves, la condena a muerte contra el líder de la guerrilla kurda, Abdalá Ocalán, sentenciado el pasado 29 de junio por traición y separatismo, informaron fuentes judiciales.
Pero la ejecución de la sentencia aún debe ser aprobada por el Parlamento y en última instancia por el presidente, Suleimán Demirel, y los abogados de Ocalan han anunciado que recurrirán al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos.
El primer ministro turco, Bulent Ecevit, y el jefe de la Comisión de Justicia del Parlamento, Emin Karaa, dijeron tras conocerse la decisión del Tribunal de Apelaciones que tendrán en cuenta cualquier fallo de la corte europea.
Karaa recordó en declaraciones a la agencia de noticias "Anatolia" que el Parlamento lleva 15 años sin confirmar una pena de muerte.
También el presidente Demirel dijo hoy que "el proceso legal continúa y la última palabra la tendrá el Parlamento", al tiempo que recordó que el caso tiene una "dimensión europea".
En juego está la candidatura de Turquía a ingresar en la Unión Europea, que debe formalizarse en la cumbre europea de los próximos 10 y 11 de diciembre en Helsinki.
Los Gobiernos europeos han pedido reiteradamente a Turquía que conmute la sentencia contra Ocalan y su ejecución puede significar un retroceso en las aspiraciones europeas de Ankara.
El embajador alemán en Ankara, Johaim Vergau, dijo esta semana que Turquía podía olvidarse de su candidatura a la UE si Ocalan es ejecutado.
Mientras, los abogados de los familiares de miembros de las fuerzas de seguridad muertos en la lucha contra la guerrilla kurda dijeron hoy que iniciarán una campaña para que se cumpla el veredicto.
Cientos de familiares de las víctimas se congregaron hoy ante el edificio del tribunal en apoyo de la ejecución y colgaron una fotografía de Ocalan de un árbol, simbolizando su muerte en la horca.
"Europa: *Qué hay de los derechos humanos de los treinta mil muertos?" decía una de las pancartas portadas por los manifestantes, que a continuación marcharon hacia las oficinas del primer ministro.
Ocalan lideró la lucha que desde hace 15 años lleva a cabo la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) para la independencia de las provincias sudorientales turcas de mayoría kurda, en la que han muerto más de 35.000 personas.
El líder kurdo fue detenido el pasado 15 de febrero en Nairobi (Kenia) y sentenciado en junio tras un juicio de 27 días celebrado en la isla prisión de Imrali, donde está recluido desde su arresto.
Pese a sus insistentes llamadas durante el proceso judicial al PKK para que depusiera las armas y en favor de la paz, Ocalan no ha logrado convencer a la opinión pública turca, que reclama su ejecución.
Según la prensa turca, Ecevit, líder del Partido de la Izquierda Democrática, es partidario de esperar ahora una decisión del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, mientras sus socios en la coalición de Gobierno, el partido de la Madre Patria (ANAP) y el de Acción Nacionalista, apoyan la ejecución de Ocalan.
Según el exministro de Justicia Oltan Sungurlu, un destacado miembro de ANAP, "Turquía debe ejecutar a Ocalan antes de que se produzca una decisión del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos", ya que será muy difícil desde el punto de vista político oponerse a un fallo de esa corte.
Los abogados de Ocalan tienen ahora un mes para pedir la revisión de la sentencia, cosa improbable ya que debería ser aprobada por el Fiscal del Estado, Vural Savas, que ya se ha pronunciado a favor de la pena de muerte.
De ser rechazada la petición, el caso pasará a manos del Parlamento, que desde 1984 no ratifica una pena máxima.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.