Munch, quien fue demandado por varias asociaciones de antiguos deportados franceses constituidas en partes civiles en el proceso, defendió públicamente la organización del campo de exterminio nazi, el papel de los médicos en el mismo y la suerte reservada, en especial, a los gitanos.
En una entrevista a la emisora francesa "France-Inter", el doctor Munch dijo hace dos años que enviar a los gitanos a la cámara de gas era "la mejor solución posible" ya que eran "miserable" que dejaban a sus hijos morirse de hambre en el campo de concentración.
El Tribunal sostuvo que cuando Munch, quien fue médico de Auschwitz entre 1943 y 1945, hizo esas declaraciones sufría "alteraciones psíquicas que enturbian su discernimiento" y por ello dictaminó su absolución.
A pesar de la opinión en contra de la fiscalía, el Tribunal tomó esta decisión tras un informe psiquiátrico encargado por esta corte el 21 de septiembre de 1999 y que declaró a Munch gravemente senil.
Según ese informe, el anciano "no sería consciente de la naturaleza reprobable de sus declaraciones" y "seguramente no estaría en condiciones de soportar ni de comprender un proceso penal".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.