BERLIN (AFP) - La mayor falsificación de dinero de la historia, el ex ídolo pop británico Mariane Faithfull convertida en prostituta, y la historia de una pastora mongol que busca un segundo marido para cuidar del primero, se alzan como grandes favoritas de la Berlinale de este año.
Nunca o casi nunca las preferencias de los críticos han ejercido hasta ahora influencia en los veredictos del jurado internacional de un certámen tan politizado como el Festival de Cine de Berlín, y en esta edición probablemente tampoco ocurra lo contrario.
Pero, cuando faltan tres días para la entrega del Oso de Oro y los Osos de Plata del evento (el próximo sábado), la producción alemana "Los falsificadores", del director austríaco Stefan Ruzowitzky, parece haber desplazado en las preferencias a "The Good Shepherd", de Robert De Niro, sobre los orígenes de la CIA.
Mariane Faithfull fue literalmente ovacionada por el público y elogiada por la crítica con su retorno a la pantalla en "Irina Palm", del belga Sam Garbarski, sobre la historia de una abuelita viuda que hace todo por financiar el tratamiento médico en Australia de su nietito, aquejado de una enfermedad mortal.
"Irina la Douce", tituló este miércoles el Tagesspiegel de Berlín su página cultural dedicada a la Berlinale para destacar la excelente actuación de Faithfull, convertida en la gran estrella de Londres, trabajando en un local de esparcimientos sexuales y pornográficos, "Sex World", en el Soho.
"La Môme - La Vie en Rose", la tan emotiva película de Olivier Dahan, sobre la trágica vida de la cantante francesa Edith Piaf, parece haber quedado también en el camino.
"La boda de Tu Ya", del realizador chino Wang Quan'an, sobre la conmovedora historia de amor de la pastora mongol, muestra además la lucha por la supervivencia de un pueblo rico en tradiciones históricas frente a las políticas de crecimiento económico del centralismo de Pequín.
La película alemana "Yella", de Christian Petzold, sobre la historia de una mujer de Alemania del este que huye al oeste para dejar atrás su matrimonio infeliz, obtuvo buenas críticas este miércoles.
El otro filme en liza esta jornada fue la producción israelí "Beaufort", de Joseph Cedar, un ensayo pacifista sobre la última operación de retirada de las tropas del Estado hebreo de Líbano, muy bien acogida por los espectadores este miércoles en la Berlinale y favorita para alcanzar alguna distinción en el certamen.
La película se sitúa en Líbano en 2000, en las proximidades de la antigua fortaleza de Beaufort, construída por los Cruzados en el siglo XII, donde el ejército israelí tenía una base militar del mismo nombre.
La tercera cinta fue "300" (fuera de concurso), del estadounidense Zack Snyder, una filmación que utiliza la estética de las tiras cómicas para narrar la histórica batalla del desfiladero de las Termópilas, que enfrentó en el año 480 antes de Cristo a 7.000 soldados griegos, encabezados por el rey espartano Leonidas (Gerald Butler), contra 120.000 persas, liderados por Jerjes I (Rodrigo Santoro).
Para defender la retirada de sus tropas, Leonidas se atrincheró con 300 de sus más fieles seguidores, hoplitas lacedemonios, consiguiendo detener transitoriamente el empuje persa. Inspirado en el cómic sobre el mismo tema de Frank Miller, Snyder renunció por completo a utilizar escenarios originales en la película y mediante el empleo de pantallas y fondos especiales consiguió copiar el efecto de las historietas.
© 2007 AFP