Rabat, 19 mar (EFE).- Tres de las cinco personas detenidas ayer, jueves, en España, en relación con los atentados terroristas del pasado 11 de marzo en Madrid son marroquíes, informó hoy el ministro marroquí de Comunicación y portavoz del Gobierno, Nabil Benbdela.
Los detenidos marroquíes son Abderrahim Zbakh, de 33 años; Mohamed El Hadi Chedadi, de 38; y Farid Oulad Ali, de 34, según el ministro.
Benabdela afirmó que estos tres marroquíes "están establecidos desde hace varios años en España, donde residen de manera regular".
Abderrahim Zbak, nacido en Tánger en 1971, se licenció en Ciencias Químicas en la Universidad de Tetuán y en 1999 abandonó Marruecos para fijar su residencia en España.
Mohamed El Hadi Chedadi nació en 1966 en Tánger, ciudad en la que realizó sus estudios secundarios antes de emigrar a España en 1985, según el ministro.
Farid Oulad Ali nació en 1970 en la localidad marroquí de Douar Ighil y emigró en 1977 a España, donde trabaja desde entonces como obrero de la construcción.
Los tres marroquíes fueron detenidos ayer junto con otras dos personas, entre ellas un español, en la zona de Alcalá de Henares, en las proximidades de Madrid, y en la ciudad de Oviedo, en el norte de España.
La policía española informó de que uno de estos cinco detenidos está considerado como uno de los autores materiales de los atentados, en los que murieron 202 personas y más de 1.600 resultaron heridas.
Las cinco detenciones fueron practicadas a raíz de la declaración de un empleado del locutorio que regentaba Jamal Zougam, uno de los tres marroquíes que fueron detenidos el pasado sábado junto con dos indios por su supuesta implicación en los atentados.
Un juez de la Audiencia Nacional decretó hoy prisión incondicional e incomunicada de los tres marroquíes y los dos indios detenidos dos días después de los atentados.
El magistrado Juan del Olmo imputa a los marroquíes Jamal Zougam, Mohamed Chaoui y a Mohamed Bakali los delitos de pertenencia a banda terrorista, 190 asesinatos consumados, 1.400 tentativas de asesinato, cuatro delitos de estragos terroristas y sustracción de vehículo, señalaron las fuentes.
La cifra de los asesinatos imputados a los acusados es la misma que la de las víctimas mortales ya identificadas y cuyos cuerpos se han entregado a sus familiares, pero puede aumentar conforme se identifiquen más cadáveres.
A los indios Suresh Kumar y Vinay Kohly los acusa de colaboración con organización terrorista y falsificación en documento mercantil en concurso con defraudación, añadieron las fuentes.
Estas cinco personas fueron arrestadas el pasado sábado en Madrid en relación con la compraventa del teléfono móvil y la tarjeta hallados en una mochila con explosivos que no llegó a estallar y que fue localizada en uno de los trenes donde fueron colocadas las bombas.
Durante los interrogatorios, que comenzaron ayer, los detenidos negaron cualquier relación con los atentados.
También aseguraron que cuando se produjeron los hechos que se les imputan estaban durmiendo en sus respectivos domicilios y rechazaron cualquier vinculación con Al Qaeda u otra organización terrorista.
Zougam, que fue el último en comparecer y terminó su declaración llorando, reconoció que conocía al líder de la célula de Al Qaeda desarticulada en España, Imat Eddin Barakat "Abu Dahdah", pero que perdió el contacto con él cuando éste ingresó en la cárcel en 2001.
También fue detenido en relación con los atentados perpetrados en Madrid el argelino Ali Amrous, arrestado el lunes en San Sebastián por la policía autónoma del País Vasco, y hoy puesto en libertad por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
Fuentes jurídicas informaron que Garzón ordenó la libertad de Amrous después de comprobar que en los informes que solicitó a la Policía no consta ningún indicio que le implicara en los atentados. EFE
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