
LA PAZ (AFP) - Un eventual traslado de la sede de gobierno de Bolivia, de La Paz a Sucre, que se analiza en la Asamblea Constituyente demandaría una millonaria inversión de al menos 10.000 millones de dólares y tardaría en consolidarse 10 años, según proyecciones oficiales.
Líderes civiles y políticos de Chuquisaca (sureste) reclaman al cónclave deliberativo aprobar un artículo en la futura Constitución para establecer a su capital, Sucre, como sede de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pues los dos primeros fueron llevados a La Paz a fines del Siglo XIX, tras una guerra civil.
Si se consolida el pedido de traslado del Poder Ejecutivo y del Congreso formulado ante el foro por esta región, el Estado gastaría alrededor de 10.000 millones de dólares, recursos que no alcanzarían ni con los nuevos ingresos por la nacionalización de los hidrocarburos (estimados en 2.600 millones para este año), explicó el viceministerio del Tesoro.
El traslado demandaría llevar a Sucre los 16 ministerios, el Parlamento, la Corte Nacional Electoral, la Contraloría General, el Consejo Supremo de Defensa y el Tesoro General, entre otras instituciones, para las cuales se deberán construir edificios nuevos.
En esta proyección, se estima además el traslado de las 30 embajadas, 12 organismos internacionales y al menos una treintena de instituciones descentralizadas, junto a por lo menos 30.000 empleados públicos.
Según el diario La Prensa, Brasil gastó 1.000 millones de dólares en habilitar Brasilia como sede de gobierno en un proceso que duro cuatro años.
La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) estimó en un informe difundido por este diario que en la ciudad de Sucre no existe espacio físico suficiente para construir los cientos de edificios que demandará el traslado, particularmente las embajadas, "como la estadounidense que construyó en La Paz una edificación blindada en dos años".
Con el traslado de la sede a Sucre, La Paz tendrá también perdidas millonarias que alcanzarían a 767 millones de dólares por año, que representa el 32% del Produto Interior Bruto (PIB) del departamento, según una proyección de la Cámara Nacional de Comercio.
La propuesta ha generado una polémica entre las dos regiones que, según ha reconocido este sábado el presidente socialista Evo Morales, puede llevar a una confrontación y a una fragmentación del país.
"Al margen del tema legal o constitucional, en este momento cambiar la sede o crear un nuevo departamento es solamente para confrontar", ha señalado el mandatario indígena alertado por las acciones de fuerza protagonizados por los pobladores de ambas regiones.
Un multitudinario cabildo popular realizado el viernes en la ciudad de El Alto, aledaña a La Paz, dio un ultimátum a la Asamblea Constituyente para eliminar cualquier propuesta de cambio de sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo.
La masiva concentración de vecinos de La Paz y El Alto, que según los organizadores de la alcaldía de estas urbes y la prefectura superó el millón de personas, nunca antes vista en el país, resolvió rechazar cualquier intento de trasladar de La Paz a Sucre la sede del gobierno.
Los líderes cíviles chuquisaqueños anunciaron por su parte una masiva marcha para el próximo miércoles que, calculan llegaría a 150.000 personas, para presionar al foro en su demanda.
La Asamblea Constituyente instalada hace un año en Sucre no ha aprobado hasta el momento ni un solo artículo. Por ello ha prorrogado su vigencia hasta el 14 de diciembre.
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