Desde 1986, los integrantes del grupo Maná tienen clavado el rock en sus entrañas. En esos años no eran más que un grupo de muchachos con muy buen humor, "muchas ganas de tocar" y deambulantes por México en busca de lugares que les permitieran mostrar su talento.
Hoy, triunfadores y con la misma emoción con la que interpretan su música, llenarán de Sueños líquidos (su última producción discográfica) el Estadio de Alajuela, cuando se presenten allí el 14 de marzo.
Esta actividad forma parte de una gira por Latinoamérica que realiza Maná, la cual arranca este fin de semana en Chile. Maná viene a Costa Rica por negociaciones de la promotora Mesoamérica Internacional.
Este cuarteto está formado por Fernando Olivera (Fher), Alejandro González (Alex), Juan Diego Calleros y Sergio Vallín. En cada concierto, ellos presentarán una selección de sus éxitos, como Rayando el sol, Vivir sin aire, Déjame entrar, Oye, mi amor y Clavado en un bar.
Alex, uno de sus integrantes más antiguos, concedió una entrevista telefónica a La Nación desde Guadalajara, tierra nostálgica con sonido de marichis que vio crecer a Maná.
El rockero, quien es uno de los productores de Sueños líquidos, comentó: "Dile a los costarricenses que sí vamos a ir; eso, si Dios quiere, y que de mi boca sale la confirmación. Si nosotros decimos que vamos a un lugar, es en serio. Nunca hemos sido de esas bandas que dicen que van y al final cancelan"
Natural, risueño y sincero, Alex conversó acerca del éxito, espiritualidad, el humor, el espacio que abrieron en el rock en español, y las relaciones interpersonales en esa agrupación mexicana.
-¿A qué atribuyen el éxito de Maná?
-Primero, a la clase de música que hacemos. También, a las letras que se componen en el grupo: siempre son muy alegres y gustan mucho. Además, tenemos una manera muy especial de conectarnos con el público; es decir, hay una buena vibra en todas nuestras presentaciones.
-¿Qué le ofrecerán al público costarricense en el espectáculo que presenten aquí?
-El gran derroche de la adrenalina que nos produce estar sobre el escenario. Maná es una banda que es música, no estamos disfrazados tras un gran espectáculo técnico y eléctrico, aunque tenemos un buen sonido y dos pantallas gigantes para que todo el público pueda ver.
-¿Cuál ha sido la fórmula de Maná para mantenerse en los primeros lugares de popularidad?
-No existe ninguna fórmula: ha sido sólo el desarrollo del grupo. Maná es una banda que ha ido evolucionando a su ritmo, y no responde a modas. Nos hemos dejado llevar por el instinto y las vísceras: nunca nos han importado las críticas. Parte de ese triunfo también se lo debemos a ser auténticos y sinceros con nosotros mismos y nuestro público.
-¿Ha cambiado Maná con el pasar de los años?
-Vamos cambiando, pero a nuestro propio paso. No obstante, no hemos cambiado nuestro estilo por la moda. Así, Sueños líquidos es un disco muy ecléctico, que expone una variedad muy rica; abarca muchos ritmos, y puede gustar a gente de todas las edades y clases sociales.
-Medios mexicanos insinuaron que los integrantes de Maná son un poco supersticiosos, pues en su estudio de grabación había veladoras (candelas). ¿Es cierto?
-Es cierto que teníamos varias veladoras en nuestro estudio de grabación, pero Maná es una banda muy espiritual. No somos supersticiosos.
"Lo que pasó es que, cuando grabábamos Sueños líquidos, mucha gente entraba y salía del estudio y observaban las veladoras, el incienso y todo eso, por lo que nos malinterpretaron. Lo que nos gusta es la buena vibra. Siempre tenemos con nosotros una Virgen de Guadalupe, flores e incienso.
"La gente de fuera del grupo no se había dado cuenta, porque antes todo era un poquito más privado. Sin embargo, a Maná le interesa todo el rollo espiritual positivo.
-¿Cómo son la relaciones entre los integrantes?
-Somos como cuatro hermanos. Nos tratamos de manera muy diplomática, aunque discutamos. Nos llevamos muy bien, nos reímos mucho y nos echamos la mano cuando es necesario.
-¿Cuál fue la época más difícil que enfrentó la agrupación?
-Cuando nos iniciamos. Recorríamos todo el país en busca de lugares donde tocar. Esa época fue de 1986 a 1992. En ese tiempo nadie quería que grabáramos con ellos, ni nos promocionaban.
"Viajábamos todos en una camioneta y hasta dormíamos allí. No teníamos dinero ni contratos, pero disfrutábamos mucho de las bromas de cada uno y nos reíamos siempre. El sentido del humor nos ayudó mucho en ese tiempo.
-¿Todavía conservan el mismo sentido del humor?
-Claro. El humor es primordial, y una de las características de esta banda. El reírse es muy sano y hace mucha falta. Además, sobra violencia, pero hacen falta sonrisas.
-¿Cómo evalúa Maná el rock en español?
-Ha crecido muchísimo. Cada vez están saliendo más cosas buenas, pero, lamentablemente, también malas. Sin embargo, el rock en español está más fuerte que nunca.
-¿Qué aportó Maná en ese desarrollo?
-Ha sido la banda de rock en español que ha vendido más discos en Latinoamérica. Además, fuimos los primeros que penetramos en Estados Unidos y en hacer grandes conciertos que reunieran a miles de personas con un solo grupo y no más de cinco conjuntos musicales.
"Maná ya hizo historia, pero sigue creciendo. Nuestro éxito ha abierto las puertas a otros grupos y les ha enseñado que una banda puede hacer una gira sola y llenar los lugares que tenían reservados en cada país latinoamericano. -¿En qué faceta de la evolución del grupo se encuentra ahora Maná?
-Estamos en nuestro mejor momento. Vamos a seguir tocando y haciendo producciones discográficas. No obstante, más que ganar discos de platino, oro y bronce, lo que nos importa es hacer música que nos llene.
"Cada disco de Maná es lo que hemos sentido en ese momento. No hay nada en ellos que no nos guste. Cada una de las canciones nos han gustado muchísimo; por supuesto que uno madura y sus gustos musicales cambian, pero nuestros temas sí nos llenan.
"Hemos tenido tantos hits (éxitos), que es un relajo que los cuatro nos pongamos de acuerdo en cuál será la lista de tonadas que vamos a interpretar en un concierto.
-¿Cuál es su mayor expectativa para esta gira?
-Tocar mucho y pasarla bien. Creo que esta gira será más exitosa que la de 1994 (única visita del grupo a Costa Rica); esto, debido a la buena venta de entradas y a la emoción con que la gente nos espera.
El costo de los sueños
El 14 de marzo, los sueños de miles de costarricenses se esparcirán por los rincones del Estadio Alejandro Morera Soto, de Alajuela, cuando Maná interprete un amplio repertorio de temas.
Según un vocero de la promotora Mesoamérica, las entradas tendrán estos precios: ¢4.000 (gradería de sol), ¢4.500 (sombra), ¢5.000 (gramilla) y ¢7.000 (palcos).
Los boletos empezarán a venderse a partir del lunes 2 de febrero en todos los Restaurantes As.