Por Ana Burgueño
San Sebastián (España), 22 nov (EFE).- La tortilla de patatas no tiene desde luego la presencia de los complejos platos de los grandes maestros, pero hoy en el Congreso Lo Mejor de la Gastronomía ha tenido su hueco estelar gracias a Cesi Cabello, ganadora del concurso más veterano de esta reunión culinaria.
Esta cocinera, del "Mesón Patio Martín" de Simancas (Valladolid, centro-norte) que acude por primera vez al congreso que se celebra en San Sebastián (norte), ha convencido al jurado con una tortilla en la que la cebolla es tan protagonista como la patata, resultado de una receta que la autora heredó de su madre.
Este campeonato nació hace siete años a la vez que el congreso y, además de ser el más popular, ha demostrado que hacer una tortilla de patatas requiere también de la sabiduría de quien a diario ofrece en su establecimiento un producto con el valor añadido de las cosas hechas con ganas y paciencia.
Cesi Cabello pone además "mucho cariño" a su tortilla, que elabora con cuatro huevos, dos cebollas y una patata y media, ésta última de la tierra donde reside, Castilla, muy frita en un buen aceite de oliva.
Ese es todo el "secreto" de un producto que nunca prepara si no es para comer al momento, y que al director de cine Santiago Segura, uno de los miembros del jurado internacional, le gustó especialmente por el "toque" de la patata crujiente, pero también por la cebolla, ingrediente que le costó más aceptar al psicólogo estadounidense Richard E. Boyatzis, uno de los protagonistas de la jornada con la ponencia "La inteligencia emocional en la cocina y en el plato".
La cocinera vallisoletana dedicó el premio -un trofeo simbólico- a su familia y recibió el primer beso de su hija.
La alta cocina recibió hoy a Raúl Alexandre, José Andrés, Andoni Luis Adúriz, Nacho Manzano, Enrique Dacosta y Dani García entre los grandes restauradores de casa, así como a los franceses Régis Marcon, Thierry Marx y Jacques Chibois, y los italianos Paolo Lopriore y Carlo Cracco.
Todos ellos son autores de algunas recetas inmejorables, que los críticos no han dudado en comparar con el éxtasis sexual.
La palabra orgasmo ha surgido más de una vez en algunos comentarios que los entendidos han hecho de algunos de sus platos, como del "Cassoulet de bogavante con lentejas verdes de Puy" que prepara Régis Marcon, cocinero que goza de las tres preciadas estrellas Michelín.
A Paolo Lopriore lo han llamado "genio" y de Lacques Chibois dicen que "domina desde las alturas la exquisitez y el paisaje mediterráneo".
Este maestro de La Provenza francesa busca la creatividad para hacer cocina de autor, pero no se olvida de lo que le enseñaron sus mayores ni de los productos de su tierra; por eso dijo hoy que su cocina tiene los colores de la Costa Azul y los perfumes provenzales.
Todo lo que tiene en común la cocina él cree que se debe "declinar" de manera diferente, para que merezca la pena al comensal viajar de un lugar a otro, de un país a otro, y así poder probar lo diferente de cada uno.
Y es que, como sostiene el psicólogo Boyatzis, en la alta cocina "existe una relación entre los que crean los platos y los que los degustan", aunque para poner en conexión a unos y otros haya que echar mano de la "inteligencia emocional". EFE
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