San Isidro de El General. Las lanzas apuntan hacia él. Solo un triunfo lo salva de convertirse en el primer entrenador despedido de la temporada, sin embargo, Toribio Rojas asume el reto de averiguar, en el tortuoso banquillo, qué le traerá el próximo capítulo del torneo.

Con un equipo al que le falta un líder, mayor personalidad en el mediocampo, un definidor e identidad -según sus propias palabras- el entrenador se dispone a vivir un domingo crucial frente a Ramonense, club en el que disfrutó una etapa de regocijo y tranquilidad, muy distante de la que ahora sufre.
Ayer, en la gradería de sombra del estadio Municipal de Pérez Zeledón, protegido del calor sofocante que imperaba, Toribio conversó sobre el agrio período que experimenta en la escuadra generaleña.
-¿Qué tan difícil es trabajar a la sombra de un ultimátum?
-Para mí es una situación, sinceramente, normal. Cuando no hay resultados, el técnico tiene que darse cuenta de que las decisiones lo afectarán. El hilo se corta por la parte más delgada. Desgraciadamente, en futbol, el trabajo se evalúa a partir de los resultados.
"Es por eso que el jugador tiene que entender que debe rendir, lo cual trae estabilidad para todos y tranquilidad para seguir adelante."
-¿Encuentra explicaciones a la mala racha por la que atraviesa el club?
-Los errores que se han cometido no son colectivos, sino que son errores individuales y ello incide en el funcionamiento global del equipo. Creo que el empate en el primer partido nos afectó, pero fue en el Saprissa cuando empezó el bajonazo de la autoestima. Nuestra proyección era estar en los primeros lugares, lo que sucede es que al no darse eso, la ansiedad crece en cada juego. Ahora, solo nosotros no vivimos esta tensión.
-En el entrenamiento de hoy (ayer), el equipo se nota ansioso y agresivo. ¿Eso es lo que persiguen?
-Eso es lo que buscamos. Más bien creo que hoy (ayer) se trabajó con demasiada agresividad.
-El conjunto muestra aún notables desatenciones.
-Considero que cuando se gane el primer partido, todo va a mejorar porque la tensión no ayuda a que los jugadores muestren su capacidad.
-En el mediocampo y la delantera es donde el equipo tiene mayores problemas.
-La mediacancha tiene que manejar más el balón, debe darle la pausa y la tranquilidad al equipo. Debemos saber recuperar la pelota y definir con rapidez.
-¿La definición es el gran obstáculo de su escuadra?
-Ahí es donde más hemos fallado. A nosotros nos falta un buen definidor y tengo que decirlo con toda honestidad.
"Con la partida de Farlen Ilama, Geovanny Hidalgo y Geraldo da Silva el equipo se quedó huérfano."
¿Le falta un líder en la cancha?
-Sí, no lo hemos tenido y ninguno de los muchachos asumió esa función, quizá por la inseguridad que generan los resultados negativos.
-¿Ya se repuso Pérez Zeledón de la partida de Farlen Ilama, Geovanny Hidalgo y Geraldo da Silva?
-No. El equipo, con su partida, se siente huérfano y no se ha repuesto de su ausencia. Al conjunto le falta identidad futbolística y esa es la que necesitamos para salir del bache. Con la salida de esos jugadores perdió la identidad.
-Por la tensión que se respira en Pérez Zeledón y en el conjunto propiamente, ¿cómo ha sido el trabajo psicológico con los futbolistas?
-Esta ha sido una de la labores que ha implicado mayor desgaste. A lo psicológico le hemos dedicado mucho tiempo. Para mí, particularmente, es un desafío porque yo soy el primero que tengo que motivar a los jugadores. Yo no puedo llegar desmotivado a hablarles, por más difícil que sea la situación.
-¿Y qué aceptación ha tenido su mensaje?
-A ratos ha sido muy positivo, el problema es cuando no se dan los resultados esperados.
-Dado el rumbo que lleva el equipo, ¿se ha replanteado algunos aspectos de su funcionamiento?
-Sí, y entre hoy (ayer) y el domingo haremos otros cambios.
-¿Cómo se trabaja cuando hay un ultimátum de por medio?
-Estoy tranquilo porque sé de las presiones de que es objeto la directiva, además, estoy seguro de que el domingo vamos a ganar. De ello estoy absolutamente seguro.
-El aficionado está alejado y mantiene una actitud fría, ¿qué le puede decir usted en condición de técnico?
-Que es el momento de apoyar al equipo, ahora que atraviesa una situación adversa, cuando ella es buena, no es tan necesario el respaldo.
"A Pérez Zeledón le hace falta un líder en la cancha"
-Su salida de Ramonense parece no haberle traído mucha fortuna. El paso por la Selección fue complicado y luego Carmelita tampoco le deparó muchas alegrías.
-Me siento orgulloso de haber salvado a Ramonense. A Ramonense lo salvé de su desaparición. En la Selección conté con muchas trabas y a Carmelita lo clasifiqué para la segunda fase, que es lo que se podía lograr con el equipo que había en ese momento.
"En Pérez Zeledón estoy satisfecho con el trabajo realizado porque sé que he dado lo mejor de mí mismo. He puesto a prueba toda mi capacidad y experiencia.
"Aquí, sin embargo, el inicio ha sido tortuoso y difícil, ha sido como empezar de nuevo."
"Por los suelos"
San Isidro de El General. La crisis futbolística que atraviesa el conjunto de Pérez Zeledón se refleja en los términos tristes y despectivos con que la gente habla de su equipo, al que le auguran un futuro gris y limitado.
La imagen del club, entre los aficionados locales está "por los suelos".
Ayer, entre personas que trabajan en el mercado municipal, algunos visitantes de pueblos aledaños al centro de San Isidro y transeúntes ocasionales, se pudo comprobar que el desencanto es generalizado.
Pérez Zeledón ocupa el último lugar de la tabla de clasificaciones con solo un punto conquistado de 18 posibles y esa racha de desencuentros permeó en el ánimo de sus pobladores que siguen el futbol gracias a la radio, la televisión o visitas al estadio.
Martín López, vecino de la zona, mira a la escuadra generaleña sin aliento y cree que, de continuar por el rumbo iniciado, terminará hundido en el sótano.
"Este año el equipo va para segunda. Es que no se le ve nada. Lástima. No se entiende qué es lo que pasa."
José Angel Castillo, vendedor de lotería, no le pronostica mucha suerte al equipo generaleño porque en esta oportunidad "está muy malo".
A su juicio, el entrenador es, en buena parte, culpable de la situación, pero los futbolistas también tienen su cuota de responsabilidad, "porque con jugadores malos, qué se puede hacer".
Por su parte, Deyanira Solís González, de Pueblo Nuevo de Rivas, sitio que está a 45 minutos en bus del centro de San Isidro, considera que el problema son los futbolistas y que la salida del indeseable sótano es una tarea complicada y un alto desafío para los generaleños.
"Veo que el equipo está mal", dijo doña Deyanira, mientras sonría con complicidad tras aceptar que es una fiel seguidora del futbol nacional.
En medio de tantas contradicciones y tantos días amargos, los integrantes del conjunto de Pérez Zeledón reconocen que deben asumir los próximos encuentros con una actitud distinta y que el domingo, frente a Ramonense, es el momento idóneo para hacerlo.
A Luis Claudio dos Santos, que se unió al cuadro generaleño luego de su paso por Cartaginés, le extraña la pasividad con que sus compañeros encararon los primeros juegos en casa, "donde jugar siempre era un dolor".
El defensor Martín Estrada asegura que a veces es complicado, para ellos mismos, hallar explicaciones al mal inicio de Campeonato, pero que cuando lleguen los goles, las tensiones cesarán.
El capitán del club, Juan Carlos Gamboa, estima que el empate frente a Belén fue el que minó, casi por completo, el entusiasmo del equipo, "que debe hacer que sus adversarios lo respeten en casa".
Douglas Sancho y Róbert Arias coincidieron en que la mañana del domingo ellos tienen que demostrar la valía del club, "limpiarse la cara y asumir responsabilidades".