
Mi primer rollo de sushi no se me olvida. Era de noche y, en la casa de una prima, se celebraba una reunión familiar.
A mí llegó una bandeja llena de bolitas de arroz con una envoltura oscura que debían comerse con palitos y de un solo bocado.
Lo admito. Aquella fusión de algas, pepino y atún crudo no cautivó a mi paladar latino, pero el compromiso era mucho y no quedó más que comer.
Ese día me juré que el sushi y yo nunca cruzaríamos más nuestros caminos, pero el tiempo y el trabajo insistieron en encontrarnos y, después, me decidí a explorar de dónde venía la fiebre por este plato japonés.
La investigación me llevó de rollo en rollo y de restaurante en restaurante, hasta que tomé un taller de sushi con el chef Jousin Koo, dueño Fusion Koo Oriental, que es una empresa dedicada a dar clases y talleres de cocina asiática.
Con él aprendí que el gusto por el sushi no es innato, sino que se desarrolla con el tiempo y que compartir esta comida puede considerarse como un acto de confianza, pues quien la prepara, la manipula directamente con sus manos todo el tiempo.
En su clase, Koo explicó que para disfrutar el sushi no solo es necesario tener buen apetito, sino también es importante tener conocimientos básicos, como que el arroz ideal para este plato debe ser el japonés de grano corto, porque le da una mayor consistencia a las piezas, y que quien lo pide en un restaurante debe exigir frescura en todos sus ingredientes.
Roberto Ortiz, dueño del restaurante Hanabi Sushi, comentó que rollos como el California vegetariano (arroz, atún, aguacate y pepino), o los rollos tempurados (fritos) (camarón, pescado, o pollo) son ideales para quienes quieren comenzar a experimentar con el sushi.
“Alguien que pruebe el sushi por primera vez debe saborearlo y sentir sus ingredientes. Recomiendo probar los que son tempurados o fritos, porque la carne está cocinada y así se acaba con la idea de que el sushi es solo pescado crudo (...) Los rollos vegetarianos tienen un riesgo porque pueden parecerle demasiado sencillos para algunas personas”, dijo Ortiz.
Domados estos platos, usted puede prepararse para algo más fuerte; un nigiri (arroz moldeado a mano y pescado), o el sashimi (pescado crudo) pueden ser su elección.
Recuerde que siempre se pueden acompañar con salsa de soya mezclada con wasabi (pasta de rábano japonés) o salsa de anguila; sin embargo, trate de probarlos con pocas cantidades para que pueda sentir todos los sabores que se envuelven en el rollo.
De las lecciones del maestro Koo, no olvidaré que, a la hora de escoger el sushi, debo preferir los rollos donde el arroz y el pescado sean los protagonistas del plato y no los que vienen cargados de queso crema, o ingredientes como plátano maduro o tocineta, pues esas recetas son fusiones de la cocina internacional, muy lejanas al auténtico sabor asiático.
Además, siempre tendré presente que el sushi es un territorio por explorar, así que lo mejor es ir, poco a poco, hasta conquistarlo en su totalidad.